viernes, 17 de junio de 2016

SANTOS ESTÁ DICIENDO UNA VERDAD INCONTROVERTIBLE SOBRE LAS FARC

Es apenas obvio que, si los diálogos de La Habana fracasan o si los colombianos votan negativamente en el plebiscito, las FARC harán lo que siempre han hecho: la guerra, y tendrán la posibilidad de ampliar su radio de acción principal del campo a la ciudad, sembrando el terror.
Por eso es tan poco comprensible que se haya levantado tal polvareda con unas declaraciones del presidente Santos, en las que simplemente indica cuáles son las consecuencias de que el conflicto armado no se supere.
Las FARC son una banda de delincuentes que tienen como propósito sembrar el terror. Ellos han accedido a dialogar con el gobierno para dejar las armas e involucrarse en la vida civil, política e institucional.
Ante esta realidad, un grupo importante de colombianos, casi todos residentes en las áreas urbanas, dirigidos por voceros de la derecha, han señalado que esta sería una paz con impunidad, y han decidido lanzar una campaña para que se niegue por voto popular los acuerdos entre el gobierno y las FARC. Algo totalmente válido desde el punto de vista democrático.
Sólo que, si no hay un acuerdo de paz con el más importante grupo ilegal, este seguirá delinquiendo, y muy seguramente hará sentir su presencia en las áreas urbanas colombianas, donde vive el 76% de la población, que esencialmente ha estado alejada de los impactos del conflicto armado.
Dado que en el sector urbano los actos guerrilleros son marginales, no se tiene la dimensión de lo que significa el conflicto armado para habitantes de alrededor de 300 municipios, todos muy pequeños y con altos índices de ruralidad. Pero la realidad es que los habitantes de las ciudades son los que realmente van a decidir si hay o no acuerdo con las FARC, porque son la gran mayoría de electores.
Se ha dicho hasta la saciedad que las balas y las bombas disparadas por la guerrilla muy eventualmente han afectado a las ciudades, y que las acciones se concentran en las áreas rurales. Sin embargo, los efectos del conflicto armado traducidos en desplazamiento, han generado serios problemas sociales en las ciudades, especialmente por el aumento de la pobreza, el desempleo y la marginalidad.
A nadie debería asombrar que el presidente Santos salga a advertirnos a los colombianos los efectos de un proceso de paz fracasado y las consecuencias de la vigencia de una guerra eterna, especialmente para quienes vivimos en las ciudades. Claro, esa clase de verdades no son bien recibidas, especialmente cuando provienen de un Presidente que tiene una aceptación popular menor al 20%; adolece de una adecuada estrategia de comunicación con los ciudadanos; se le ve distante de la gente; y se enfrenta a una movilización popular dirigida por contradictores muy poderosos.
Lo que es cierto es que, si las negociaciones fracasan bien en la mesa de La Habana o en las urnas, las FARC no van a salir cabizbajos y derrotados, sino que pondrán a funcionar su máquina de guerra y las consecuencias se medirán en más muertos, más viudas, más huérfanos y más afectaciones económicas, muy seguramente ya no solo en el campo, sino también en las ciudades. No nos podemos llamar a engaños en este tema.

Si la paz gana, es obvio que Colombia asistirá a un hecho histórico, donde una agrupación dedicada al terror, dejará sus armas y buscará ingresar a la civilidad, y para esto debemos estar preparados los ciudadanos, abriendo los espacios que la democracia ofrece.

lunes, 16 de mayo de 2016

MIGUEL URIBE CRUCIFICADO EN LAS REDES Y NADIE LO DEFIENDE

El sábado en la noche el periódico El Espectador publicó una noticia en la que denunciaba que la Secretaría de Gobierno de Bogotá culpó a Rosa Elvira Cely de su propia muerte. Los términos de la argumentación oficial ante una demanda interpuesta por la familia de Cely, no podían ser más indignantes. Una infamia de marca mayor.

Luego de 11 horas de publicada la información, y ante una impresionante avalancha de críticas a través de las redes sociales, el alcalde Peñalosa emitió un comunicado indicando que se debía rectificar y revisar el concepto jurídico de la Secretaría de Gobierno.

La reacción del Alcalde de Bogotá fue bastante tardía y permitió que los indignados ciudadanos lo atacaran a través de todos los medios de comunicación, especialmente de Twitter.

Pero la peor parte la llevó Miguel Uribe Turbay, Secretario de Gobierno, quien reaccionó 18 horas después de haberse publicado la noticia, y 7 horas más tarde que su jefe el Alcalde le ordenara rectificar.

Los ataques contra Uribe Turbay fueron despiadados en las redes sociales. Los insultos se vinieron en cascada. Y la exigencia que más se le hizo fue que renunciara.

El Secretario de Gobierno dio cabida con la actuación de su equipo jurídico y su propia incapacidad para reaccionar a tiempo ante una noticia que indignó a la casi totalidad de ciudadanos, a que lo pusieran contra las cuerdas y lo crucificaran públicamente. Lo más impactante, es que nadie salió en su auxilio.

Uribe Turbay dijo que él no conocía el concepto y que la responsable de este tema ya había presentado su renuncia. La explicación exacerbó los ánimos. La gente no aceptó sus excusas, y le recordaron un tuit que él publicó a finales de 2015 en contra del entonces alcalde Petro: “El Alcalde traslada su responsabilidad de gobernar y culpa a terceros por sus desaciertos o poca gestión”.

Adicionalmente, la editora judicial de El Espectador, Diana Durán, le dio un mentís a las disculpas del Secretario de Gobierno sobre el presunto desconocimiento que tenía sobre el tema, y en twitter afirmó “Sr @MiguelUribeT: a su of. de prensa se le indicó con precisión de qué era el tema. No mienta en mi nombre, x favor”. El periódico comunicó desde el jueves pasado a la Secretaría de Gobierno que publicaría la información.


Este grave incidente afecta mucho más la imagen del alcalde Peñalosa, que en las últimas encuestas acumula una opinión negativa cercana al 60%. Deja muy mal parado a Miguel Uribe como ejecutivo. Y abre la discusión sobre la capacidad profesional, el sentido común y el humanismo de los funcionarios que están al servicio del Distrito.

martes, 2 de febrero de 2016

ME GUSTA LO QUE HACE GALLO

A mí me gusta lo que está pasando en el gobierno de Pereira. Al frente de la administración hay un Alcalde que toma decisiones, la mayoría de ellas sencillas, que son el resultado de aplicar el sentido común, y que están generando cambios y respuestas positivas en la percepción de la opinión pública.

El alcalde Juan Pablo Gallo entendió que había que actuar rápido en temas críticos como la movilidad, la ocupación del espacio público, la excesiva contratación de prestación de servicios y los innecesarios gastos de funcionamiento. Lo está haciendo y ya se tienen algunos resultados positivos.

Obviamente, es muy prematuro exigirle al alcalde Gallo que solucione los gravísimos problemas que se generaron en el gobierno del Partido de la U. Pero ya comenzó a andar por el sendero correcto.

Este sendero, empero, está lleno de espinas y de muchos obstáculos. El primero de ellos relacionado con los recursos financieros, que tiene sus principales bemoles en un alto endeudamiento público, la suspensión provisional del cobro de valorización y la necesidad de continuar con la ejecución de las obras, y la falta de claridad de cómo se utilizaron los dineros del Instituto Financiero de Pereira, especialmente los procedentes de la venta de la Telefónica.

Los ciudadanos deben entender que el Alcalde de Pereira está haciendo los mejores esfuerzos, para solucionar gravísimos problemas que impidieron durante varios años que la ciudad pudiera presentar un más rápido desarrollo.

Es necesario darle tiempo suficiente al alcalde Juan Pablo Gallo para que pueda poner la casa en orden e iniciar la ejecución de sus proyectos, esos que marcarán el comienzo del cambio en Pereira.


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ME GUSTA el nombramiento de Gloria Inés Acevedo como Secretaria de Planeación de Pereira y de Johnnier Cardona como Subsecretario. En mejores manos no podía estar esa dependencia. 

viernes, 8 de enero de 2016

¿TODO LO QUE SE DIGA FRENTE A UN PERIODISTA DEBE SER PUBLICADO?

Un periodista ingresó al despacho del alcalde de Pereira en diciembre pasado para gestionar un problema de pagos relacionados con la publicidad que le autorizaron. Y se encontró con un mandatario sólo, desesperado, acongojado e iracundo, que ante la queja del comunicador, descargó toda su furia con palabras de gruesísimo calibre contra sus colaboradores.

El periodista, que llegó al despacho del alcalde de Pereira, Enrique Vásquez, en busca de la solución a un problema personal, no tuvo empachó alguno en recoger la furia del funcionario, transcribirla con total precisión y hacerla pública en su periódico digital.

La actitud del comunicador es abiertamente antiética, porque no le advirtió al funcionario que lo que allí se dijera, en esa reunión de tipo personal, sería publicado.

Por esa falta de rigor periodístico, es que se leen en el libelo una serie de párrafos que bien podrían haber sido grabados en la central de abastos o en una penitenciaria. Y que, sin duda, no los hubiera pronunciado el Alcalde en una entrevista formal. Como debe ser.

La publicación realizada por el portal digital El Comunal, además de ser de pésimo gusto, deja una pregunta, que bien merece ser el centro de un debate ético entre los periodistas pereiranos: ¿Todo lo que se diga delante de un periodista debe ser publicado?


Es evidente que muchos periodistas no saben diferenciar la línea que marca su actividad profesional con las relaciones interpersonales o sus propios intereses.

viernes, 1 de enero de 2016

GALLO Y LAS EXPECTATIVAS DE LOS PEREIRANOS

Pereira es una ciudad importante, sin ninguna duda, que ha tenido la mala suerte de haber elegido gobernantes ineficientes, que retrasaron el crecimiento económico y afectaron gravemente el desarrollo social.

Pero como ningún mal es eterno, nuevos aires empezaron a soplar sobre la ciudad capital de Risaralda.

El economista Juan Pablo Gallo empezó a despachar como Alcalde de Pereira, luego de haber obtenido una votación histórica, que lo deja con la capacidad de maniobra suficiente para adelantar un gobierno incluyente y eficaz.

El Cambio que ofreció ha despertado la mayor expectativa que se recuerde entre los ciudadanos de Pereira, que padecieron años de ineficiencia e improvisación administrativa.

Los pereiranos esperan de su Alcalde que sea capaz de recuperar la gobernabilidad pública; demuestre que es posible liderar un gobierno sin corrupción; y trabaje por el bienestar de los más pobres.

Antes de finalizar su cargo, la vitoreada alcaldesa de Barranquilla, Elsa Noguera, hizo un balance muy pormenorizado de su gestión y de las grandes inversiones que realizó. Pero dejó una banderilla muy bien puesta en su exposición: “el consejo que les doy a los nuevos gobernantes, es que trabajen primordialmente por los derechos de las personas más pobres”.

Y esa frase cae como anillo al dedo para el caso de Pereira, que tiene indicadores preocupantes de pobreza, especialmente relacionados con el nivel de los ingresos de las familias, la calidad de la vivienda que ocupan, el acceso a la educación inicial de los niños, la nutrición que reciben y la atención en salud que se oferta.

Es evidente que el alcalde Gallo tiene preocupaciones mayúsculas sobre el estado de las finanzas públicas y ciertos contratos de obra pública. Pero su gestión debe estar orientada a liderar prioritariamente un proyecto de inclusión social, que tenga como propósito básico la lucha contra la pobreza, el hambre y la inequidad. Seguramente será así.

De otro lado, el equipo de gobierno que escogió ha sido bien recibido. Gran parte de él no tiene experiencia en asuntos de la administración pública, pero seguramente aprenderán rápido. Sin embargo, el problema del Cambio no radica en quienes figuren en la nómina oficial, sino qué modelo de gobierno se va implementar, qué proyectos que se van a ejecutar, qué alianzas se van a concretar, qué nivel de relacionamiento social se va a tener, y cuál será el nivel de eficiencia y gobernabilidad se va a alcanzar.

COMPLEMENTO. Me gustó muchísimo el nombramiento de Gloria Inés Acevedo Arias como Secretaria de Planeación de Pereira. Ella, con seguridad, le devolverá la importancia y la dignidad a este cargo. Su formación académica y su experiencia administrativa le van a permitir asistir técnicamente al Alcalde y liderar un excelente plan de desarrollo.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

¿QUÉ ES Y PARA QUE EL CAMBIO?


Han pasado cinco semanas desde el triunfo de Juan Pablo Gallo en la elección de Alcalde de Pereira. Su propuesta de Cambio fue acogida mayoritariamente por los electores pereiranos. Ganó sin atenuantes y con cifras históricas.

Los ciudadanos le dieron un mandato claro: Ejecute el Cambio. Pero ¿qué tipo de cambio se quiere? ¿En qué asuntos? ¿Para qué?

Lo primero que uno concluye cuando habla con los pereiranos, es que ese Cambio debe significar el fin de una larga y penosa jornada en la que la percepción de corrupción creció como espuma.

Otro aspecto que se deduce, es que se priorice de manera técnica la inversión pública y que el modelo de planeación esté pensado para el mediano y largo plazo, buscando que Pereira se convierta en una ciudad sostenible. Las improvisaciones de los últimos años le han significado a Pereira una gran pérdida de competitividad.

También es claro que hay un clamor para que el Cambio permita disminuir los pavorosos índices de violencia y las desalentadoras cifras de pobreza.

Recuperar el espacio público y mejorar la movilidad, son también temas que están en la agenda de quienes esperanzados y jubilosos respaldaron la propuesta de Cambio que hizo Gallo.

El nuevo Alcalde tendrá en sus manos una responsabilidad descomunal: recuperar la gobernabilidad en Pereira. Para ello debe acompañarse de gente capaz en la gestión administrativa; mantener el respaldo político que lo llevó a la Alcaldía; conservar el apoyo de la base ciudadana; mostrarse como un mandatario respetuoso, inteligente y transparente; y evitar, bajo cualquier circunstancia, convertir la institucionalidad en pequeños estanques de poder de los jefes políticos.


No es una tarea fácil, pero es posible. Todo depende del temple del Alcalde que eligieron los pereiranos.

lunes, 26 de octubre de 2015

GALLO PUEDE LIDERAR UN GOBIERNO HISTÓRICO EN PEREIRA

Juan Pablo Gallo puede convertirse en un fenómeno político y administrativo del mismo nivel que han logrado, por ejemplo, Aníbal Gaviria, Alex Char y Carlos Eduardo Correa. Es una persona joven, bien formada académicamente, alejada de los escándalos, hábil, cercana a la gente y con gran capacidad de trabajo.

Pero para llegar a ese punto que han logrado los mandatarios de Medellín, Barranquilla y Montería, se requiere más que buenos deseos. Es indispensable demostrar que es capaz de tomar decisiones por encima de los intereses locales de los grupos políticos e incluso de las presiones de organizaciones económicas que lo querrán cooptar. Pero obviamente trabajando mancomunadamente con ellos.

Gallo prometió el Cambio y por eso 126.000 pereiranos depositaron un voto de confianza en él, y derrotaron de paso, sin atenuantes, al Partido de la U, que resultó tan perjudicial para la ciudad durante doce años.

Ese Cambio los ciudadanos lo medirán, inicialmente, con la designación del equipo de gobierno, y en este sentido el alcalde Gallo tendrá que nombrar a los mejores, vivan o no en Pereira. Eso no importa. Los cargos oficiales no pueden seguir siendo ocupados por un grupo de funcionarios que ha demostrado total incapacidad para orientar a la ciudad.

Juan Pablo Gallo muy seguramente será capaz de definir un equipo de colaboradores de primer nivel, y en eso deberán ayudar todos los partidos y movimientos políticos que lo respaldan. Además, todos deben comprometerse con un plan de choque que en los primeros 100 días recupere la confianza ciudadana en el gobierno, a través de intervenciones en los temas de seguridad, movilidad y transparencia, que son los más sensibles.

De otro lado, el Plan de Desarrollo de Pereira debe ser una verdadera hoja de ruta, de mediano plazo, que le apunte ciertamente a los temas básicos, especialmente aquellos de tipo social y ambiental que dominarán la agenda pública y política en las próximas décadas y que están basados esencialmente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que tienen un capitulo muy importante en el Plan Nacional de Desarrollo.

Hay un ambiente muy favorable para que Gallo Maya sea un referente de buenas prácticas de gobierno en Colombia. Lo que se necesita es que actúe en esa dirección. Los ciudadanos sin duda lo apoyarán, si ven que sus propósitos son sinceros y positivos.