jueves, 26 de septiembre de 2019

UN POLÍTICO NO SE ESCONDE NI UN GOBERNANTE SE AMILANA


El candidato a la alcaldía de Pereira, Mauricio Salazar, tomó la decisión de no volver a los debates electorales, con el argumento de que lo estaban acusando a él y a su mujer de hechos de corrupción que considera injuriosos.

La disculpa es baladí y la actitud cobarde. Un político no se esconde. No se mete bajo las enaguas de su mujer para no escuchar a sus contradictores. Un buen político muestra la madera de la que está hecho precisamente en el debate público.

Es entendible que Mauricio Salazar, al haber encontrado providencialmente el argumento de proteger a su familia de las acusaciones de sus competidores por la Alcaldía, no vuelva a los debates. Y es una verdadera salvación para él, porque lo que había evidenciado era una falta de pericia argumentativa y una escasez desesperante de palabras precisas y bien hilvanadas.

La desaparición de Salazar del debate no es una gran pérdida intelectual, pero sí representa un episodio lamentable para la confrontación democrática. Lo que queda por esperar, es que si logra ganar la Alcaldía no se siga escondiendo bajo las enaguas de su esposa, cuando los ciudadanos le reclamen por el cumplimiento de sus promesas de campaña o cuando las cifras estén agobiando la calidad de vida de las familias.

Imagínense a Hilary Clinton salir corriendo y lloriqueando ante la virulencia de los ataques de Donald Trump. O a Gerald Ford evadiendo la contundencia de las denuncias sobre política exterior hechas por Jimmy Carter. O Carter protestando por el humor negro de Ronald Regan. O a Barack Obama quejándose por las manifestaciones racistas de John McCain.

Y para no ir más lejos, cómo hubiéramos reaccionado los colombianos si Mockus hubiera dejado los pantalones en el alambrado cuando se burlaron de su Parkinson; o Álvaro Uribe haya abandonado el recinto del Senado frente a las acusaciones de paramilitarismo; o Gustavo Petro se acongojara por las acusaciones de los organismos de control.

Tengo la impresión de que estamos ante un candidato incapaz de soportar la crítica y con evidente ausencia de inteligencia emocional, para convertir los ataques en armas contundentes frente a sus contradictores, en la medida en que ellas sean injurias y calumnias. Porque si las acusaciones son verdaderas, los pereiranos estamos abocados a un cuatrienio doloroso e incómodo, con un alcalde escondido y amilanado.


miércoles, 18 de septiembre de 2019

LA MALA HORA DE CARLOS MAYA


Resultado de imagen para lina muñeton u carlos mayaCuando el alcalde Juan Pablo Gallo impuso el nombre de Carlos Alberto Maya como candidato liberal a la Alcaldía de Pereira, tres personas me dijeron unas frases que de alguna manera fueron predictivas sobre lo que está ocurriendo en la campaña política de este aspirante. “Es un candidato tóxico, que va a acabar con el prestigio de Gallo”. “Los funcionarios de la Alcaldía se van a encargar de enterrarlo, porque es un jefe perseguidor”. “Su ego es tan grande, que cuando tenga el primer traspiés entrará en depresión y no sabrá cómo salir del problema”.
Maya López se ha parado en los distintos escenarios políticos y ha cuestionado decisiones de Gallo en tres temas: seguridad, inversión social y manejo del espacio público. Ha dicho con total claridad y con énfasis que en estas áreas el gobierno municipal fracasó. Los gallistas puros están furiosos.
Maya ha tenido en los funcionarios de la alcaldía de Pereira a sus principales contradictores, pues aseguran que su modelo gerencial es despótico, con un agravante adicional, que tiene una confrontación directa con las mujeres, especialmente aquellas que tienen representatividad o cargo de mando. A la reacción de los funcionarios se unen muchos contratistas, que han sido presionados para que realicen reuniones y consigan votos en su favor.
El candidato Maya no soporta la crítica y desecha cualquier tipo de asesoría en temas en los cuales él considera que es un experto. Esa actitud soberbia, lo ha conducido a asistir a los debates políticos sin la plena preparación, y se ha encontrado con candidatos como Adriana López (Centro Democrático) y Carlos Alfredo Crosthwaite (Polo Democrático), que lo han apabullado, llevándolo a equivocaciones garrafales, que lo han convertido en el hazmerreír de las redes sociales. Y su situación no mejora. Cada debate al que asiste, los ojos están puestos en él para grabar el momento en que “mete la pata”, como con los temas del fracking y de los bolsos de plástico para las mujeres a partir del telón de sus vallas.
Carlos Alberto Maya, que en un principio se veía como un candidato triunfador, gracias al respaldo del alcalde Juan Pablo Gallo, ahora vive su mala hora. Los estudios serios de opinión pública, lo muestran descendiendo en la intención de voto, al punto que podría perder el segundo lugar que hoy ocupa. Una de las principales razones para que esto esté sucediendo, es la denuncia que presentó ante la Fiscalía General de la Nación el destacado abogado Daniel Silva, por presuntos actos de corrupción por una suma cercana a los $30.000 millones. Él no ha tenido una posición clara para defenderse de esta acusación penal.
Su confiabilidad como persona transparente tomó ribetes dramáticos, cuando en pleno foro sobre ventas ambulantes, apareció con un documento en el que estaban las preguntas y las respuestas que le plantearían, mientras los otros seis aspirantes no sabían cuáles serían los interrogantes que les plantearían los líderes de los sindicatos de vendedores informales. La situación se tornó tan crítica, que las redes sociales se inundaron, como nunca antes, con calificativos hacía él de Tramposo y con frases populares como “el que miente y hace trampa, roba”.
Los cuestionamientos éticos sobre Maya comenzaron cuando inundó de vallas las principales avenidas de la ciudad, así como cada ventana de las casas de los barrios pobres. Lo mismo hizo el candidato Mauricio Salazar.  Ninguno de los dos respetó las normas electorales y por esto están siendo investigados por el Consejo Nacional Electoral, que indaga no sólo sobre la publicidad extemporánea y excesiva, sino sobre los gastos incurridos y el origen de los recursos.
El atropello de Maya también se evidencia en la forma como usa el nombre del alcalde Gallo para promocionar su aspiración, tanto en vallas como en videos, obviamente con la aquiescencia del mandatario municipal.
Ese uso del nombre del Alcalde como promoción político-electoral tuvo su momento culminante cuando la esposa de Gallo, la señora Lina Muñetón, grabó un video en el cual de manera directa anunció que ella y su familia votarían por Maya y acudió a la figura y realizaciones de su marido para invitar a sufragar. Ese video ha sido reproducido con fuertes críticas miles de veces, al punto que los noticieros de televisión más importantes del país, lo han transmitido como una muestra de abuso de poder y de participación indebida en política. Es tal la presión que la Procuraduría General le solicitó al Consejo Electoral investigar las posibles conductas punibles de Maya y Muñetón, mientras este organismo disciplinario abocó la investigación del alcalde pereirano.

miércoles, 28 de agosto de 2019

LA MEJOR PARA LA ALCALDÍA DE PEREIRA ES ADRIANA LÓPEZ... SIN PEROS


Sin duda, esta es la frase más repetida en la actual campaña política: "Adriana es la mejor, pero…”

Ese pero se justifica esencialmente por tres razones.

La primera: “… es que no podemos permitir que gane este, porque se va a robar la ciudad, ya lo hicieron con esa empresa. Es mejor votar por aquel…”

La segunda: “… no se puede permitir que gane aquel, porque ese será el gobierno de los contratistas y porque lo que buscan es tapar todas las cochinadas que hizo y permitió el que está hoy. Lo mejor es respaldar a este”.

La tercera: “… es que es uribista y una lástima que se haya presentado por el Centro Democrático”.
De los tres argumentos, sólo el tercero es válido desde el punto de vista político porque representa la confrontación ideológica y partidista. Evidentemente, para unos hay razones para desconfiar del expresidente Uribe y de muchos de sus correligionarios, algunos de ellos en el Congreso. Pero otros  seguidores del exmandatario creen ciegamente en sus argumentos y en sus actuaciones.

El antiuribismo es real. Y también el uribismo. Y quien adopte argumentos en materia electoral en favor o no de votar por Adriana López, está en todo su derecho y muy seguramente actuará responsablemente con su conciencia política.

Muchos antiuribistas han omitido esta consideración, para respaldar a Adriana López, por considerarla como una mujer honesta, transparente, preparada, inteligente, experimentada, trabajadora y con un proyecto de gobierno ambicioso, pero realista, que pretende darle una visión de mediano y largo plazo a Pereira, que tanto la necesita.

Los dos primeros argumentos representan lo que los expertos politólogos denominan como la búsqueda de la prevalencia del voto útil y conveniente para algunos electores, que surge esencialmente de una polarización, que sólo permite ver dos opciones e invisibiliza cualquier otra. Ya pasó con las elecciones presidenciales entre Duque y Petro.

Las razones que exponen los dos contendientes que intentan polarizar la opinión en la lucha por la Alcaldía de Pereira, están basadas en hechos que probablemente son reales y que confluyen en un solo concepto: Corrupción.

Ambos bandos aseguran que el otro es más corrupto. Y al final, podría elegirse a quien la sociedad considere menos corrupto, pero corrupto al fin y al cabo.

Es un voto terriblemente irresponsable, movido en gran parte no sólo por las emociones políticas, sino también por un flujo incesante de dinero, que va comprometiendo la conciencia de los electores y deja a la deriva cualquier posibilidad de que la ciudad pueda tener una mejor proyección y que la inversión social esté destinada al desarrollo humano y no a prácticas de caridad con los recursos públicos.

Ojalá los electores entendieran que si Adriana López es la mejor, entonces deberían votar por ella sin anteponer tanto PERO. Porque lo que está en juego es el futuro de la ciudad, que significa, ni más ni menos, que la calidad de vida de los habitantes y el crecimiento de la economía se podrían ver afectados gravemente en el corto plazo.

El acto de votar es una manifestación ética y una responsabilidad moral, que habla de lo que somos y de lo que esperamos ser.

miércoles, 21 de agosto de 2019

POLARIZAN CAMPAÑA PARA ALCALDÍA DE PEREIRA E INVISIBILIZAN OTROS CANDIDATOS


La estrategia de César Gaviria es crear la sensación, a través de su noticiero CM&, de que sólo dos candidatos tienen opción de ganar las elecciones a la alcaldía de Pereira. Con eso intenta evitar que se produzca una tercería que, sin embargo, muy a su pesar, va en camino.

En una jugada arriesgadísima, puso como líder en la encuesta realizada a 403 personas a través de telefonía fija, a Carlos Maya de la alianza liberal-conservadora (33%), dejando a Mauricio Salazar en segundo lugar (26%), y evitando dar a conocer el resultado de los otros aspirantes, permitiendo que se dijera solamente que ellos tienen menos del 7%. Poca transparencia.

Poner a Maya como aspirante favorito a la alcaldía de Pereira, va en contravía de la reacción negativa que ha despertado su nombre entre los pereiranos, que ven asombrados como él y el equipo que lo acompaña, liderados por el alcalde Gallo y su esposa, están haciendo un derroche económico como nunca antes se había visto en la ciudad.

Es tan impresionante el abuso de poder del equipo liberal, que incluso adherentes a la candidatura de Carlos Maya, reprochan que sus reuniones estén llenas de contratistas de la Alcaldía de Pereira, a quienes se les obliga a participar en concentraciones políticas y a organizar algunas de ellas.

El expresidente Gaviria como jefe del liberalismo y el veedor de ese partido, Rodrigo Llano, se negaron a explicar el origen de los dineros de la publicidad pagada por el Partido Liberal durante los meses de junio y julio, que inundaron todas las calles y avenidas de Pereira. Tampoco el candidato Maya ha sido capaz de explicar la demostración, casi mafiosa, de poder económico, al ocupar, sin ningún pudor, cada poste de luz y cada ventana de las casas de los estratos uno y dos, con su publicidad, en un gasto no menor a los dos mil millones de pesos, y que suscitó la reacción del editorialista de El Diario, que se mostró asombrado con este lamentable espectáculo y fuertes advertencias de los procuradores regional y provincial.

Manipular la información siempre sale caro. La gente ha despertado. Tiene más y mejor análisis de los hechos y sabe que los ríos de dinero que están moviendo las campañas de Maya y Mauricio Salazar, necesariamente tendrán que ser recuperados en el ejercicio del poder gubernamental, y muy seguramente sectores sociales y empresariales, que no tienen relación directa con la administración pública, reaccionarán para castigar tanto abuso.

En la presente campaña electoral hay personas decentes, con mayores capacidades intelectuales y con más experiencia en el ejercicio de la administración pública, que los dos personajes que son actores de una polarización que trata de invisibilizar las otras opciones. El voto silencioso castigará la arrogancia del poder de la alianza Gaviria – Gallo – Meregh, y del indescifrable Mauricio Salazar.

sábado, 17 de agosto de 2019

MAYA ACTÚA COMO UN PROMESERO MENTIROSO


Hice cálculos a mano alzada de cuánto costarían las obras y los proyectos que prometió el candidato a la Alcaldía de Pereira Carlos Maya, durante la presentación de su programa de gobierno. Son aproximadamente 3,5 billones de pesos, que no se sabe cómo se podrán financiar, pues la inversión con recursos propios ascendería en cuatro años a 250 mil millones y la capacidad de crédito está reducida a 150 mil millones. El gobierno nacional podría aportar para temas muy específicos entre 2020 y 2023 cerca de $200 mil millones, y buena parte de estos dineros son para los juegos nacionales, cuyo tema el aspirante ni quiera mencionó como una de sus prioridades gubernamentales.

Las promesas suenan bien, pero son inejecutables financieramente. Su único propósito es ir sumando ingenuos a su propuesta política. Y los hay. Miremos sólo algunos ejemplos. Dice que se construirán cuatro nuevos sistemas de cable aéreo: Barrio Cuba, El Poblado, Parque Industrial y Dosquebradas. En promedio cada uno tiene un costo de $150 millones, o sea, $600 mil millones en los cuatro años. A esto se agrega que al actual cable, que va a Villa Santana, le falta una financiación extra de $30 mil millones. Y para garantizar su operación diaria, el municipio debería aportar anualmente $7 mil millones por cada uno, o sea, $35 mil millones, para un total de $140 mil millones en el periodo de gobierno.

También prometió  la nueva carretera a Cerritos, dos túneles, cinco puentes, cuatro intersecciones, un parque lineal, tres parques recreacionales, centenares de kilómetros de ciclovias y de placas huella en el sector rural, teleférico en Canceles y Parque tecnológico. Su costo estaría bordeando los $620 mil millones y dado que Maya y Gallo eliminaron la Valorización, no habrá mucho espacio presupuestal para ejecutar este plan de inversiones viales.

El candidato Maya revela que construirá los alcantarillados de los corregimientos de La Bella, La Florida, Puerto Caldas y Arabia. Estas obras se necesitan, pero el político no dijo de dónde saldrán los recursos para su ejecución que podrían ascender a $100 mil millones.

Un cúmulo de mentiras para poder ganar las elecciones. Promesas que se incumplirán y frustraciones que seguirán invadiendo el sentimiento de los pereiranos.

jueves, 8 de agosto de 2019

GALLO VA BIEN, PERO PEREIRA VA MAL


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Es bastante interesante el fenómeno de Juan Pablo Gallo como alcalde de Pereira, porque su aceptación personal es muy alta en la percepción ciudadana, pero cuando se indaga por los problemas de la ciudad, estos afloran como por encanto.

La explicación a esta situación radica en el hecho de que Gallo dedicó todo el tiempo de su gobierno a mantenerse en plena acción política, o sea, en contacto directo con la gente, mostrándose cercano y atento, así como dispuesto a terminar obras viales provenientes de alcaldías anteriores. Todo esto acompañado de una estructura comunicacional muy poderosa, en la cual invierte miles de millones de pesos del presupuesto municipal cada año.

Sin embargo, los problemas más críticos de la ciudad siguen ahí presentes, sin solución. El primero de ellos es la inseguridad, que según cifras oficiales reveladas a comienzos de esta semana, demuestran que hubo un incremento del 18% de los homicidios en el primer semestre de 2019 frente a igual periodo de 2018. En delitos como el hurto y el atraco, el aumento fue del 10%.

Mientras se revelaron encuestas que hablan de cifras muy altas de la imagen del alcalde pereirano, que lo ponen como líder a nivel nacional, se denunció que varios colegios están funcionando a media marcha y se aplica en ellos el “pico y placa” para que los estudiantes puedan recibir clases uno o días a la semana, debido a que la Alcaldía no construyó las obras de infraestructura que se necesitan para su operación. Los estudiantes realizan permanentes marchas de protesta.

Las gentes de los barrios y veredas se quejan de que los centros de atención médica fueron cerrados en esta administración y que las citas se demoran meses en ser asignadas, sin que el alcalde tome decisiones al respecto, pero cuando preguntan por él, le dan calificaciones bastante aceptables.

Las encuestas también evidencian que el tema de la lucha contra la corrupción en la alcaldía de Pereira es una tarea incumplida; y a pesar de que Gallo Maya ha sido acusado de varios episodios de corrupción que están en investigación, los encuestados hablan bien de él.

La mayoría de barrios de la ciudad tienen sus calles completamente destruidas y enfrentan dificultades en la prestación de los servicios públicos, pero eso no es óbice para que sus habitantes destaquen la persona del alcalde de Pereira.

La mayor aceptación de Gallo se produce entre las comunidades de los estratos bajos, a pesar de que las cifras del DANE demuestran que en el último año la pobreza creció un 18% en Pereira y la miseria aumentó el 130%.

“El caso Gallo” vale la pena ser estudiado como un asunto de éxito personal, pero de fracaso gubernamental. Se podría decir, parafraseando a un antiguo líder gremial que “el alcalde va bien, pero la ciudad va mal”.

viernes, 2 de agosto de 2019

LA SITUACIÓN DE PEREIRA NO ES COMO LA PINTA GALLO. ES DESASTROSA


Resultado de imagen para crisis de la salud en pereiraMientras el alcalde Juan Pablo Gallo sólo tiene su mirada puesta en los conciertos que programó para este mes de agosto, la ciudad se enfrenta al peor deterioro de los indicadores sociales en su historia. Pero la gente, anestesiada por el ruido de los bafles y la seducción de las luces, aplaudirá y dirá que Gallo es “el mejor alcalde” y acogerá en cada fiesta a Carlos Maya, su candidato a sucederlo, porque las fiestas son precisamente parte de la estrategia para promocionarlo de cara a las elecciones. Un exabrupto.

Para demostrar que Pereira ha llegado a un punto crítico de sus indicadores sociales, sólo recogeré las conclusiones más recientes del estudio del Consejo Privado de Competitividad, que tiene como socios a los gremios y las universidades más poderosas del país. Muchos voceros de esos gremios en Pereira critican en privado con mucha vehemencia al alcalde Gallo, pero en público muestran una vergonzosa actitud de sumisión. ¿Por los contratos?

El estudio sobre el Índice de Competitividad de las Ciudades ubica a Pereira en un deshonroso octavo lugar en Colombia. Además de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga, nos ganan de lejos Manizales y Tunja, e incluso casi nos supera Popayán.

El gran tema de Condiciones Básicas, que se refiere a salud, educación, tamaño del mercado, sostenibilidad ambiental, infraestructura -  equipamiento e institucionales, pone a Pereira en el puesto 15 entre 23 ciudades analizadas. Un verdadero fracaso.

Y como en Pereira hay unos aduladores de oficio y una red de cuentas falsas que reaccionan iracundas cuando se critica al Alcalde, aquí pueden tener elementos para su desasosiego:

Somos los últimos en Colombia en Gestión Ambiental y del Riesgo, sobre lo que el alcalde no ha hecho nada, excepto aparecer en televisión pidiendo ayudas para unos damnificados por los desastres de los meses de junio y julio y que hoy están olvidados de la acción gubernamental, pero invitados a las fiestas del dúo Gallo-Maya.

También somos los últimos en Colombia en Sostenibilidad Ambiental, y esto se demuestra por la permisividad de la alcaldía en permitir la construcción de edificios a orillas de las quebradas y la deforestación de las montañas que nos circundan. Igualmente, contamos con la tasa de afectación de desastres naturales más alta del país.

Para no perder la costumbre, también somos últimos en Colombia en la inversión que realiza el gobierno municipal en calidad de la educación básica y media. Esto ayuda a profundizar la pobreza y a impedir que la ciudad pueda tener posibilidades de mejorar en términos de productividad y competitividad.

Y en el tiempo de asignación de citas médicas, Pereira es la campeona nacional en ineficiencia, mientras el alcalde permite que la ESE Salud Pereira no tenga recursos para funcionar y haya dado la orden de  cerrar todos los centros de salud en barrios y veredas.

Pero no es todo somos los peores en Colombia de acuerdo con el Consejo Privado de Competitividad. Logramos ser penúltimos (un gran avance) en la brecha de participación laboral entre hombres y mujeres. Eso quiere decir que en Pereira a las mujeres les es imposible conseguir un empleo formal.

Ah, seguimos mejorando. Somos 21 entre 23 ciudades en Actualización catastral urbana. Una demostración de ineficiencia técnica.

Y para quienes requerimos camas con servicios especializados, las noticias no son buenas. Somos la penúltima ciudad en Colombia en la prestación de este servicio. Así que si nos enfermamos gravemente, tendremos que ir a buscar el servicio en Manizales o Cali.

Cuando analizaron el componente de Salud, los indicadores de Pereira son desastrosos. Solo están peor que nosotros Quibdó, Riohacha e Ibagué.

Para no aburrirlos del todo, voy a ir publicando los resultados de cada uno de los 10 pilares de la investigación realizada sobre competitividad. Lo que sí les adelanto, es que Manizales nos da sopa y seco en la mayoría de los temas e incluso Armenia se pone por delante de nosotros en algunos parámetros, y eso que somos “La capital del Eje”.

https://www.urosario.edu.co/competitividad/Documentos/Indice-de-Competitividad-de-Ciudades-2018.pdf 

domingo, 28 de julio de 2019

ALCALDE GALLO VIOLA LAS NORMAS EN PEREIRA


Nunca antes Pereira había tenido un Alcalde que violara tan flagrantemente las normas electorales, como ocurre ahora con Juan Pablo Gallo, quien prometió un cambio en la manera de gobernar, y todo parece ser que resultó reeditando y superando lo que tanto combatió: la corrupción.
Gallo ha sido acusado de actos inmorales por concejales de la ciudad y veedurías ciudadanas. Algunos casos están siendo investigados por el Consejo de Estado. Incluso, decisiones iniciales a su favor, fueron echadas para atrás por una sala del Consejo de Estado y por el Tribunal Superior de Pereira. Están pendientes las determinaciones judiciales.
Las últimas actuaciones abiertamente ilegales, se produjeron con su autorización para que el Partido Liberal violara las normas electorales y permitiera que se inundará la ciudad de vallas y mojadores un mes antes de la fecha autorizada, promocionando el eslogan del candidato oficial a la Alcaldía de Pereira, Carlos Maya.
Otra violación legal, es haberse reunido junto con el gobernador de Risaralda, Sigifredo Salazar, con el jefe del Partido Liberal para sellar un acuerdo político entre liberales y conservadores para la Alcaldía y la Gobernación, sabiendo que a los funcionarios públicos se les tiene prohibido actuar en materia político-electoral.
Una actuación que llama poderosamente la atención, es que el alcalde Gallo ha promocionado la continuidad de su alianza con la familia Meregh, que lidera el conservatismo en Risaralda, y cuyos prohijados políticos en las alcaldías de Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal están en la cárcel por presuntos actos de corrupción, al igual que secretarios de despacho y concejales del mismo partido.
Los actos de corrupción de funcionarios adscritos al conservatismo también se extendieron a Pereira, donde algunos que manejaron recursos para los ancianos se los robaron y la justicia ya los condenó.
A pesar de toda la demostración de poderío político y económico, y de las ingentes cantidades de dinero que gasta la alcaldía de Pereira en publicitar el nombre del alcalde Gallo, las encuestas conocidas hasta el momento, ponen a los candidatos de la maquinaria liberal-conservadora en posiciones de rezago.
La razón para que la dupla Carlos Maya (Alcaldía) y Diego Naranjo (Gobernación) no logren calar entre la opinión pública, es que tras de ellos está una estructurada desprestigiada por los actos inmorales que han cometido sus miembros, comenzando por el alcalde Gallo.


lunes, 15 de julio de 2019

EL INCONCEBIBLE ABANDONO AL QUE LA ALCALDÍA DE PEREIRA SOMETE A CERRITOS


La miopía y el desinterés parecen ser una constante en el proceso de planeación en Pereira. Y uno de sus reflejos es el desmesurado crecimiento del corregimiento de Cerritos, sin la presencia activa y responsable del gobierno municipal, que no ha comprendido las inmensas potencialidades de este sector.

Cerritos es tenido por la Alcaldía y todas sus dependencias, incluyendo las empresas de servicios públicos básicos, como un sitio en el que viven los ricos, que no necesitan la intervención del Estado, porque ellos pueden autogestionarse su desarrollo. Y por esta vía, se desentendieron del Corregimiento, permitiendo que aumentaran los problemas, al punto de que sus habitantes están hartos de la displicencia oficial y han empezado a generar un movimiento separatista, que podría terminar en el impulso de un proyecto para convertir a Cerritos en un nuevo municipio de Risaralda, aunque a algunos les parezca utópico.

En Cerritos vive una gran parte de la clase empresarial y dirigente de Pereira, que ha creado 37 condominios. Son proyectos habitacionales espaciosos, que les generan a sus propietarios costosas responsabilidades  impositivas, especialmente de predial, así como valores tarifarios por los servicios de energía y aseo, que incluso superan lo que pagan los más exclusivos sectores de ciudades como Bogotá.

Pero Cerritos es mucho más que alrededor de 1.000 viviendas de estratos altos. En este corregimiento viven cerca de 3.500 familias de estratos uno a cuatro, que son castigadas con un inadecuado servicio de energía (hay suspensiones constantes que duran incluso días cuando ocurren tormentas eléctricas). No hay una modernización de la red de distribución de energía. No hay una cobertura total del servicio de gas domiciliario. Las vías de conexión son atendidas por los propios habitantes, porque la Alcaldía se rehúsa a su mantenimiento.

La seguridad por parte de las autoridades de Policía es un chiste y el Alcalde presta oídos sordos ante las preocupantes cifras de atracos y robos que se denuncian a diario.
Las comunidades más pobres que viven en barrios surgidos de invasiones, apenas sí reciben algunos de los beneficios de las políticas públicas que genera el gobierno municipal.

El descuido y la falta de planeación gubernamental hacia este sector es tal, que no hay un hospital cercano; no existe institucionalidad pública para atender a los ciudadanos; no hay colegios oficiales; y no hay escenarios deportivos públicos.

La accidentalidad en la vía troncal que conecta a Pereira con Cartago y La Virginia, no despierta el interés del Alcalde, quien ha llegado a manifestar que esa es una vía nacional y, por lo tanto, un problema de Invias. Una respuesta llena de soberbia que impide construir acuerdos entre el municipio y la Nación, e incluso los constructores, para encontrar soluciones como puentes peatonales, puentes vehiculares y anillos viales.

Debido al abandono al que ha sido sometido el corregimiento de Cerritos por casi todos los gobiernos locales, pero muy especialmente por el actual, se ha consolidado un modelo de autogestión, a través de la Asociación Viva Cerritos, cuyos asociados, que viven en los condominios, pagan para recibir un servicio privado de acueducto, seguridad, iluminación en las vías secundarias y salud. El resto de la población, debe resistir el desinterés de la Alcaldía.

La falta de visión de las autoridades locales, no les permite dimensionar las potencialidades urbanísticas y económicas de Cerritos. Este es un eje sustancial para estructurar el ordenamiento territorial alrededor del aeropuerto Matecaña y constituir un Hub que ponga a la ciudad en otro nivel.

Pero lo que no ven los funcionarios públicos, lo han captado los inversionistas privados. Por eso se están instalando zonas francas y centros de distribución logística. Hay una gran cantidad de vitrinas de automotores. Se inició la construcción de un gran Hotel. Ya está en funcionamiento un centro comercial que acaba de ser inaugurado y se suman otros que han venido operando con éxito. Se anuncia la construcción de otros dos centros comerciales mucho más grandes. Arranca la construcción de dos clínicas privadas con inversión nacional y extranjera y se están mirando terrenos para una tercera. Se construyen varias torres de apartamentos para estratos tres y cuatro. Hay un plan parcial para construir 2.500 casas en inmediaciones de El Tigre y Galicia. Antes de 2021 llegarán a vivir cerca de 18.000 nuevas personas que habitarán cerca de 5.000 viviendas.

Todo esto está pasando en Cerritos sin que el Alcalde y sus funcionarios actúen con diligencia y responsabilidad.

El Foro “Cerritos: el ordenamiento territorial y el reto de la planeación suburbana” que se realiza este 18 de julio a instancias de Viva Cerritos en el hotel Sonesta, a partir de las 8 a.m., en el que participarán conferencistas nacionales e internacionales, será un buen momento para reflexionar sobre este territorio, que podría fracasar en el intento de convertirse en el mejor lugar para consolidar el desarrollo de Pereira.


jueves, 11 de julio de 2019

RISARALDA BAJÓ POBLACIÓN Y NADIE DICE NADA


Yo esperaba que las autoridades locales pusieran el grito en el cielo con las cifras de población reveladas por el DANE, donde se certifica que Risaralda perdió 57.912 habitantes frente al censo de 2005.

En el censo pasado Risaralda tenía 897.509 habitantes, y en el censo de 2018 bajó a 839.597.

En las proyecciones para 2018, Risaralda debía contar con 974.000 habitantes y contra esto se hizo toda la planeación de los últimos cuatro gobiernos departamentales.

Dicho de otra manera, planeamos para tener hoy una presión de 134.000 personas más, lo que significa que sobredimensionamos las poblaciones que son sujeto de derechos y de los bienes públicos y, por lo tanto, las infraestructuras que se construyeron.

De acuerdo con el DANE, hoy somos 6,5% menos habitantes que en 2005 y 13,9% menos ocupantes que las proyecciones para 2018.

Si las cifras del DANE son ciertas, quedan unas preguntas flotando en el aire. Por ejemplo, ¿Dónde quedó la plata que giró el gobierno nacional por cerca de 40.000 estudiantes fantasmas? ¿Cuántos niños inexistentes se inmunizaron en las jornadas de vacunación?
La disminución de la población de Risaralda, contrasta con el aumento del 6,5% de la población nacional frente al censo de 2005. Esto tendrá efectos en la liquidación de las transferencias nacionales hacia Risaralda en el futuro.

Mientras que gobernadores como Dumek Turbay de Bolívar y Dilian Francisca Toro no aceptaron los resultados del Censo de población y anunciaron demandas contra el DANE, el gobernador de Risaralda y el alcalde de Pereira ni siquiera se han enterado de los resultados censales que perjudican al departamento y al municipio.

La calidad de gobernantes nuestros está dimensionada para una foto, pero no son estadistas, y por ello no entienden la importancia de los temas. Su interés hoy es buscar apoyo político para sus candidatos a sucederlos. El resto, no les interesa.

jueves, 27 de junio de 2019

¿LAS REDES SOCIALES GARANTIZAN UN TRIUNFO ELECTORAL?


Resultado de imagen para redes socialesMiles de seguidores de un político en campaña electoral en una red social no significan miles de votos. Incluso, puede no significar votos. La gente adhiere a la invitación virtual de un candidato o toma la decisión de unirse a una propuesta política específica por curiosidad, por hacer un favor o por una sincera manifestación de aprecio. Y puede ocurrir que los ciudadanos sean permanentes usuarios de la información que les comparte una campaña o sujetos desinteresados por los mensajes que les llegan. Y estos últimos son la mayoría.

El candidato siempre tiene la emoción de ver crecer su número de seguidores en la red (casi nadie se desafilia de una red, simplemente la ignora), está expectante a los “me gusta” y constantemente consulta los comentarios que le hacen. Su ánimo sube o baja de acuerdo con el comportamiento de las redes sociales.

Pero resulta, en general, que todo es un espejismo. Normalmente la mitad de los seguidores del candidato terminan siendo robots que dan “likes” y que incluso tienen la capacidad de responder de acuerdo a ciertas palabras-comando que aparecen en los mensajes.

El crecimiento de “amigos” de un candidato en una red es una estrategia para “empoderarlo” y ponerlo en condiciones de supuesta superioridad frente a sus contendores, quienes luego, según su estrategia, son capaces de desbancarlo de la “supremacía” y aparecen como nuevos poderosos líderes de la virtualidad. Es un juego bastante inocuo e insulso, especialmente cuando el propósito de los estrategas es intentar igualar el número de seguidores al número de simpatizantes y a la cantidad de votos que se esperan conseguir.

Las redes son muy importantes para entregar información sobre propuestas políticas, incentivar debates sobre temas específicos, mostrar una imagen personal o partidista y tratar de cautivar la intención electoral con una comunicación más personalizada.

Pero creer que muchos seguidores son muchos votos; que las encuestas virtuales definen tendencias de intención electoral; que pocos “like” son el acabose de una campaña, y que los insultos son una muestra de lo que piensa la mayoría de la opinión pública; son errores garrafales en los que no puede caer una campaña política. Como tampoco es benéfico, menospreciar las bondades de las redes sociales. Todo en su justa medida.

domingo, 16 de junio de 2019

¿SE PUEDE CREER EN LAS ENCUESTAS?


Las encuestas son un poderoso instrumento de análisis de la realidad política, pero no es la realidad política. Ayudan a entender fenómenos, pero no representa la verdad. Lo que dicen o pretenden decir las encuestas, depende de quién las esté leyendo. Todas las interpretaciones son válidas y todas las proyecciones son posibles, para nada es seguro.

Dado el mal uso que se le da a las encuestas, estas han ido perdiendo importancia y confiabilidad en la opinión pública, pero su utilidad sigue intacta, en la medida en que sean realizadas con rigor científico.

Las encuestas no eligen alcaldes, ni gobernadores, ni presidente. Pero permiten mirar tendencias y establecer el clima de opinión pública sobre los temas que son de su interés. Y es aquí donde radica lo verdaderamente importante para los políticos: la temática.

Es muy probable que los encuestados mientan sobre el candidato por el cual van a votar, y eso desestabiliza cualquier pronóstico electoral. Pero, con seguridad, no mentirán sobre sus problemas, sus inquietudes y sus esperanzas. Y si los políticos logran leer el panorama social y económico de los electores, entonces tendrán la oportunidad de convencerlos y atraer su voto con propuestas realizables.

Quienes estén aspirando en el actual debate político, cometen un grave error al confiar ciegamente en los resultados de las preferencias de voto de las encuestas, y muy especialmente si estas se realizan con tanto tiempo de antelación al proceso electoral.

Hace cuatro años, faltando casi 8 meses para las elecciones, en Bogotá se daban estos resultados (Datexco Company S.A. para La W): Clara López (35,4%), Enrique Peñalosa (19,3%), Rafael Pardo (14,4%), Pacho Santos (9,3%) y Martha Lucia Ramírez (9,1%). La realidad fue: Enrique Peñalosa (33,1%), Rafael Pardo (28,5%), Clara López (18,26%) y Pacho Santos (12%).

En julio de 2015, una encuesta para las elecciones de Gobernación de Risaralda (Cifras y Conceptos S.A.) mostraban el siguiente panorama: Víctor Manuel Tamayo (43%), Sigifredo Salazar (14%) y Germán Aguirre (11%). El día de las elecciones el resultado fue: Sigifredo Salazar (47,73%), Víctor Manuel Tamayo (30,07%).

¿Por qué la realidad es tan distinta al resultado de las encuestas, cuando estas se hacen con tanta anticipación? La explicación la dan las mismas encuestas. En un estudio realizado por Cifras y Conceptos S.A. para el Partido Liberal, se asegura que cuando faltan seis meses para las elecciones, sólo el 6% de la gente decide su voto. El 16% faltando tres meses. El último mes el 28%. El fin de semana antes el 20%. Y en las urnas (en el momento de votar) el 26%.

A esto se debe agregar un dato impresionante, que revela que la mayoría de los votantes no son fieles todo el tiempo, y eso se traduce en que el 62% asegura, de acuerdo con varios estudios de opinión púbica, que pueden cambiar su preferencia de voto sin problema una o varias veces antes de llegar a las urnas, y que en esto influye la imagen del candidato, los escándalos, sus propuestas, la publicidad y sus compañías.

Un hecho local en Pereira muestra esa realidad de toma de decisiones electorales en la recta final de la campaña por parte de los ciudadanos. En 2011 faltando tres semanas para las elecciones Gallup (octubre 5) publicó la encuesta sobre intención de voto para la Alcaldía: Juan Manuel Arango (39%) y Enrique Vásquez (25%). Las elecciones dejaron un resultado distinto: Enrique Vásquez Zuleta (40,4%) y Juan Manuel Arango (39,1%).

Otro ejemplo sobre esto en 2011, mucho más dramático, se presentó en las elecciones para alcaldía en Bucaramanga, donde la encuesta de Gallup faltando nueve días para las elecciones (octubre 21) daba estas cifras: Carlos Arturo Ibañez (41.4%), Juan Carlos Alvernia (27.6%), Sergio Isnardo Muñoz (11,3%) y Rodolfo Hernández (11,2%). El resultado electoral fue un golpe a las predicciones: Rodolfo Hernández (28,8%), Carlos Ibañez (27,1%), Juan Carlos Alvernia (20,1%) e Isnardo Muñoz (11,2%)

Finalmente, la mentira en las respuestas de los encuestados crea un ambiente de zozobra electoral. Todos saben que eso ocurre, pero la gran mayoría de candidatos, especialmente cuando ganan en las encuestas, se resisten a creer que están siendo engañados. Un hecho internacional nos sirve de ejemplo: Hillary Cinton se daba como segura ganadora con cuatro puntos porcentuales por encima de Trump, y perdió.

Y mentir durante una entrevista para encuestas, puede ser una forma de ocultar sus pensamientos sobre temas críticos o plegarse al nombre de un líder que conquista una mayoría ficticia, con la convicción de que no votará por él. Son comportamientos sicológicos complejos y fenómenos sociológicos que se están tratando de explicar, pero que seguirán están ahí, afectando las predicciones electorales.

La recomendación es trabajar más en conquistar eficazmente el electorado y dejar de pensar tanto en los resultados de las encuestas, porque las variaciones en la opinión pública son profundas y crean muchísimas decepciones y frustraciones políticas.

lunes, 3 de junio de 2019

ARRANCÓ LA CAMPAÑA POR LA ALCALDÍA DE PEREIRA


Con la definición de Adriana López Giraldo como candidata del Centro Democrático a la Alcaldía de Pereira y de Carlos Maya como candidato del Partido Liberal, arrancó en serio la campaña electoral en la capital risaraldense, que también tiene una serie de aspirantes en el proceso de recolección de firmas, y otros que buscan crear una alianza de la centroizquierda.

Adriana López lidera el proyecto político del Centro Democrático, que intentará conquistar el voto que tradicionalmente ha sido adepto al expresidente Uribe, pero también sumar apoyo de distintas organizaciones sociales, de empresarios y ciudadanos comunes y corrientes, que ven en ella la esperanza de darle un impulso a Pereira desde el punto de vista económico y social. E incluso, se sabe de la llega de militantes rasos de otros partidos, que son antiuribistas, pero que sostienen la tesis de que “aquí lo importante es la persona y sus propuestas, no su militancia política”.

Carlos Maya cuenta con el respaldo del alcalde Juan Pablo Gallo. Lleva diez meses en campaña política y tiene el apoyo de la mayoría de diputados y concejales de la ciudad, pero poca aceptación de las bases ciudadanas. En las encuestas serias, realizadas por firmas nacionales, Maya no se logra despegar del lote de aspirantes, cuando en condiciones normales debería mostrar una diferencia sustancial frente a sus competidores.

El resto de candidatos está en proceso de consecución de firmas por movimientos significativos de ciudadanos y las fuerzas de centro e izquierda intentarán definir un candidato único entre Carlos Alfredo Crosthwaite, la cabeza más visible de la oposición desde el Concejo Municipal, que cuenta con el apoyo del Polo Democrático, Colombia Humana y Unión Patriótica y una o un representante del Partido Verde.

Entre quienes recogen firmas está Mauricio Salazar, quien fue representante a la cámara por el Partido Conservador. Carlos Botero, que fue elegido dos veces gobernador de Risaralda. Carolina Bustamante, quien ocupó un cargo de secretaria de despacho en la alcaldía de Pereira. Los tres llevan casi seis meses en el proceso de recolección de firmas y ello les ha permitido una alta exposición mediática y la posibilidad de hacer publicidad en los espacios públicos. Pero sólo Salazar ha tenido un buen reconocimiento entre la opinión pública y ha liderado encuestas, pero su dinámica de crecimiento ya se detuvo.

Las alianzas políticas que siempre fueron muy importantes para garantizar un triunfo electoral en Pereira, en esta ocasión se marchitaron institucionalmente, porque los concejales y diputados de los partidos Cambio Radical, la U y Conservador están negociando individualmente, lo que no implica compromisos partidistas.

Además, entre los partidos Centro Democrático y Liberal están intentando seducir a Mira y Colombia Justa Libres, que hacen parte en el escenario nacional de la coalición de gobierno del presidente Duque.

Lo que ocurrió en los meses pasados fue un precalentamiento electoral, que dejó a algunos aspirantes exhaustos. Lo que está pasando hoy, es el inicio de una campaña por la Alcaldía de Pereira que se prevé muy disputada, donde desde el despacho del alcalde Gallo se engrasará una poderosa maquinaria compuesta por 1.850 contratistas y por decenas de presidentes de juntas comunales y de comuneros. Al lado contrario, hay una ciudadanía que mira con desconfianza las manifestaciones de fuerza del candidato gubernamental y trata de buscar entre los otros nombres la opción que mejor le convenga a una ciudad que requiere urgentemente dar un salto al futuro.