domingo, 16 de junio de 2019

¿SE PUEDE CREER EN LAS ENCUESTAS?


Las encuestas son un poderoso instrumento de análisis de la realidad política, pero no es la realidad política. Ayudan a entender fenómenos, pero no representa la verdad. Lo que dicen o pretenden decir las encuestas, depende de quién las esté leyendo. Todas las interpretaciones son válidas y todas las proyecciones son posibles, para nada es seguro.

Dado el mal uso que se le da a las encuestas, estas han ido perdiendo importancia y confiabilidad en la opinión pública, pero su utilidad sigue intacta, en la medida en que sean realizadas con rigor científico.

Las encuestas no eligen alcaldes, ni gobernadores, ni presidente. Pero permiten mirar tendencias y establecer el clima de opinión pública sobre los temas que son de su interés. Y es aquí donde radica lo verdaderamente importante para los políticos: la temática.

Es muy probable que los encuestados mientan sobre el candidato por el cual van a votar, y eso desestabiliza cualquier pronóstico electoral. Pero, con seguridad, no mentirán sobre sus problemas, sus inquietudes y sus esperanzas. Y si los políticos logran leer el panorama social y económico de los electores, entonces tendrán la oportunidad de convencerlos y atraer su voto con propuestas realizables.

Quienes estén aspirando en el actual debate político, cometen un grave error al confiar ciegamente en los resultados de las preferencias de voto de las encuestas, y muy especialmente si estas se realizan con tanto tiempo de antelación al proceso electoral.

Hace cuatro años, faltando casi 8 meses para las elecciones, en Bogotá se daban estos resultados (Datexco Company S.A. para La W): Clara López (35,4%), Enrique Peñalosa (19,3%), Rafael Pardo (14,4%), Pacho Santos (9,3%) y Martha Lucia Ramírez (9,1%). La realidad fue: Enrique Peñalosa (33,1%), Rafael Pardo (28,5%), Clara López (18,26%) y Pacho Santos (12%).

En julio de 2015, una encuesta para las elecciones de Gobernación de Risaralda (Cifras y Conceptos S.A.) mostraban el siguiente panorama: Víctor Manuel Tamayo (43%), Sigifredo Salazar (14%) y Germán Aguirre (11%). El día de las elecciones el resultado fue: Sigifredo Salazar (47,73%), Víctor Manuel Tamayo (30,07%).

¿Por qué la realidad es tan distinta al resultado de las encuestas, cuando estas se hacen con tanta anticipación? La explicación la dan las mismas encuestas. En un estudio realizado por Cifras y Conceptos S.A. para el Partido Liberal, se asegura que cuando faltan seis meses para las elecciones, sólo el 6% de la gente decide su voto. El 16% faltando tres meses. El último mes el 28%. El fin de semana antes el 20%. Y en las urnas (en el momento de votar) el 26%.

A esto se debe agregar un dato impresionante, que revela que la mayoría de los votantes no son fieles todo el tiempo, y eso se traduce en que el 62% asegura, de acuerdo con varios estudios de opinión púbica, que pueden cambiar su preferencia de voto sin problema una o varias veces antes de llegar a las urnas, y que en esto influye la imagen del candidato, los escándalos, sus propuestas, la publicidad y sus compañías.

Un hecho local en Pereira muestra esa realidad de toma de decisiones electorales en la recta final de la campaña por parte de los ciudadanos. En 2011 faltando tres semanas para las elecciones Gallup (octubre 5) publicó la encuesta sobre intención de voto para la Alcaldía: Juan Manuel Arango (39%) y Enrique Vásquez (25%). Las elecciones dejaron un resultado distinto: Enrique Vásquez Zuleta (40,4%) y Juan Manuel Arango (39,1%).

Otro ejemplo sobre esto en 2011, mucho más dramático, se presentó en las elecciones para alcaldía en Bucaramanga, donde la encuesta de Gallup faltando nueve días para las elecciones (octubre 21) daba estas cifras: Carlos Arturo Ibañez (41.4%), Juan Carlos Alvernia (27.6%), Sergio Isnardo Muñoz (11,3%) y Rodolfo Hernández (11,2%). El resultado electoral fue un golpe a las predicciones: Rodolfo Hernández (28,8%), Carlos Ibañez (27,1%), Juan Carlos Alvernia (20,1%) e Isnardo Muñoz (11,2%)

Finalmente, la mentira en las respuestas de los encuestados crea un ambiente de zozobra electoral. Todos saben que eso ocurre, pero la gran mayoría de candidatos, especialmente cuando ganan en las encuestas, se resisten a creer que están siendo engañados. Un hecho internacional nos sirve de ejemplo: Hillary Cinton se daba como segura ganadora con cuatro puntos porcentuales por encima de Trump, y perdió.

Y mentir durante una entrevista para encuestas, puede ser una forma de ocultar sus pensamientos sobre temas críticos o plegarse al nombre de un líder que conquista una mayoría ficticia, con la convicción de que no votará por él. Son comportamientos sicológicos complejos y fenómenos sociológicos que se están tratando de explicar, pero que seguirán están ahí, afectando las predicciones electorales.

La recomendación es trabajar más en conquistar eficazmente el electorado y dejar de pensar tanto en los resultados de las encuestas, porque las variaciones en la opinión pública son profundas y crean muchísimas decepciones y frustraciones políticas.

lunes, 3 de junio de 2019

ARRANCÓ LA CAMPAÑA POR LA ALCALDÍA DE PEREIRA


Con la definición de Adriana López Giraldo como candidata del Centro Democrático a la Alcaldía de Pereira y de Carlos Maya como candidato del Partido Liberal, arrancó en serio la campaña electoral en la capital risaraldense, que también tiene una serie de aspirantes en el proceso de recolección de firmas, y otros que buscan crear una alianza de la centroizquierda.

Adriana López lidera el proyecto político del Centro Democrático, que intentará conquistar el voto que tradicionalmente ha sido adepto al expresidente Uribe, pero también sumar apoyo de distintas organizaciones sociales, de empresarios y ciudadanos comunes y corrientes, que ven en ella la esperanza de darle un impulso a Pereira desde el punto de vista económico y social. E incluso, se sabe de la llega de militantes rasos de otros partidos, que son antiuribistas, pero que sostienen la tesis de que “aquí lo importante es la persona y sus propuestas, no su militancia política”.

Carlos Maya cuenta con el respaldo del alcalde Juan Pablo Gallo. Lleva diez meses en campaña política y tiene el apoyo de la mayoría de diputados y concejales de la ciudad, pero poca aceptación de las bases ciudadanas. En las encuestas serias, realizadas por firmas nacionales, Maya no se logra despegar del lote de aspirantes, cuando en condiciones normales debería mostrar una diferencia sustancial frente a sus competidores.

El resto de candidatos está en proceso de consecución de firmas por movimientos significativos de ciudadanos y las fuerzas de centro e izquierda intentarán definir un candidato único entre Carlos Alfredo Crosthwaite, la cabeza más visible de la oposición desde el Concejo Municipal, que cuenta con el apoyo del Polo Democrático, Colombia Humana y Unión Patriótica y una o un representante del Partido Verde.

Entre quienes recogen firmas está Mauricio Salazar, quien fue representante a la cámara por el Partido Conservador. Carlos Botero, que fue elegido dos veces gobernador de Risaralda. Carolina Bustamante, quien ocupó un cargo de secretaria de despacho en la alcaldía de Pereira. Los tres llevan casi seis meses en el proceso de recolección de firmas y ello les ha permitido una alta exposición mediática y la posibilidad de hacer publicidad en los espacios públicos. Pero sólo Salazar ha tenido un buen reconocimiento entre la opinión pública y ha liderado encuestas, pero su dinámica de crecimiento ya se detuvo.

Las alianzas políticas que siempre fueron muy importantes para garantizar un triunfo electoral en Pereira, en esta ocasión se marchitaron institucionalmente, porque los concejales y diputados de los partidos Cambio Radical, la U y Conservador están negociando individualmente, lo que no implica compromisos partidistas.

Además, entre los partidos Centro Democrático y Liberal están intentando seducir a Mira y Colombia Justa Libres, que hacen parte en el escenario nacional de la coalición de gobierno del presidente Duque.

Lo que ocurrió en los meses pasados fue un precalentamiento electoral, que dejó a algunos aspirantes exhaustos. Lo que está pasando hoy, es el inicio de una campaña por la Alcaldía de Pereira que se prevé muy disputada, donde desde el despacho del alcalde Gallo se engrasará una poderosa maquinaria compuesta por 1.850 contratistas y por decenas de presidentes de juntas comunales y de comuneros. Al lado contrario, hay una ciudadanía que mira con desconfianza las manifestaciones de fuerza del candidato gubernamental y trata de buscar entre los otros nombres la opción que mejor le convenga a una ciudad que requiere urgentemente dar un salto al futuro.

martes, 28 de mayo de 2019

SEMANA Y LA VIOLACIÓN AL DERECHO DE OPINIÓN


Resultado de imagen para daniel coronellLa revista SEMANA no fue capaz de soportar la crítica de su mejor editorialista, Daniel Coronell. El director Alejandro Santos, pero especialmente el fundador de la publicación Felipe López, no tuvieron respuesta frente a la contundencia de la denuncia hecha por Coronell, en el sentido de que SEMANA engavetó una investigación sobre el regreso de las ejecuciones extrajudiciales por parte del Ejército, tal como ocurrió en la época de la Seguridad Democrática de Álvaro Uribe.


López y Santos, así como el editor general Rodrigo Pardo, ya no son autónomos. Ellos reciben órdenes de cómo orientar la política editorial desde la presidencia de una multinacional financiera, y muy seguramente tienen indicaciones desde el propio palacio presidencial.

Coronell es un periodista incómodo porque pregunta, investiga y presenta, con pruebas, versiones contrarias a la voz oficial. Desde hacía mucho tiempo fuerzas vinculadas a la institucionalidad, estaban luchando por silenciar su voz, y no sólo se manera figurativa.

El problema para SEMANA es que prescindieron del columnista más taquillero, más objetivo, más veraz y más respetado. Y eso significa que muchos lectores no tendremos incentivo para leer la publicación. Pero lo más grave, es que SEMANA demostró que tiene un profundo irrespeto por la libertad de opinión y que no está abierta a la autocrítica, y eso significa la pérdida de su mayor valor: la credibilidad.

Todo lo que se lea de ahora en adelante en SEMANA, que tiene serios problemas financieros, siempre dejará la duda de si se está diciendo la verdad, o si le están haciendo un mandado a alguien.

Por ahora podrán respirar con cierta tranquilidad personajes de la clase política como Álvaro Uribe, quien fue blanco de permanentes cuestionamientos, los cuales nunca fue capaz de contradecir con pruebas, y sólo se limitó al insulto, ante la falta de argumentos.

En reemplazo de Coronell, llega la comunicadora Vicky Dávila, una ficha del Establecimiento, quien nunca osará cuestionar al gobierno ni poner una coma que pueda interpretarse como una crítica al expresidente eterno.

Sin embargo, la sonrisa de quienes aguardaron por años la salida de Coronell, muy seguramente les durará poco, porque ahora los medios virtuales y las redes sociales permiten masificar la información a velocidades increíbles y en cantidades asombrosas. Y contrario a lo que se pudiera pensar, en este caso lo importante no es SEMANA, sino el periodista.

martes, 21 de mayo de 2019

SOBRE LO QUE DEBERÍA GIRAR EL DISCURSO EN DOSQUEBRADAS


Sin duda el tema más importante de la discusión electoral en Dosquebradas será el de la lucha contra la Corrupción, dados los acontecimientos ocurridos en la presente administración y que condujeron a la cárcel al actual alcalde, concejales, funcionarios y contratistas, mientras avanza hacia la etapa de juicio el proceso judicial. Adicionalmente, se sabe de las acusaciones realizadas por la Fiscalía contra un exalcalde, cuya audiencia preparatoria para imputación de cargos será en el mes de julio, de acuerdo con la decisión de un juez.

El otro tema sensible y que está afectando la calidad de vida de las personas, es la movilidad en las vías que conducen hacia Pereira, Santa Rosa de Cabal y Manizales. Los trancones vehiculares son permanentes y cada vez más demorados, por la ausencia de un sistema vial adecuado. Estudios indican que las personas que se movilizan en vehículos particulares o en buses, permanecen allí el equivalente a 19 días del año; mientras que para los usuarios de Megabus son 13,5 días.

Al listado de problemas, se agrega el desarrollo urbanístico de Dosquebradas, que se ha convertido en un factor que influye drásticamente en la baja competitividad que tiene el municipio, lo que surge por evidentes fallas en la planeación, que se traducen en la entrega indiscriminada de licencias de construcción por parte de la Curaduría, sin que se tengan en cuenta las limitaciones de la infraestructura de vías y la oferta de servicios públicos básicos.

Dosquebradas ha crecido poblacionalmente de manera muy rápida debido a procesos migratorios impulsados por los proyectos inmobiliarios, la mayoría de ellos dirigidos a poblaciones pobres a través de vivienda de interés social y prioritaria. Incuso, allí se construyeron viviendas gratuitas. Lo grave de esta situación es que este municipio no estaba preparado para soportar estos cambios demográficos y poblacionales, lo que se evidencia en los constantes problemas de falta de agua, fallas en el alcantarillado e incumplimientos en la recolección de basuras, que unido a la inmovilidad en el tránsito vehicular, crean un entorno poco propicio para el desarrollo humano.

Una de las consecuencia de esta falta de gobernabilidad en Dosquebradas y el desorden urbanístico que se presenta, es la inseguridad galopante, que ha creado zonas vedadas para las autoridades de Policía; existencia de bandas criminales; espacios definidos con limites invisibles para la comercialización del microtráfico de estupefacientes; aparición de más espacios dedicados a la prostitución; incursión de más jóvenes en el mundo de la droga; y aumento desmedido de robos callejeros y atracos a residencias.

Un panorama poco alentador para un municipio que se había convertido en la esperanza de ser el epicentro industrial de Risaralda, pero que por la fuerza de los hechos, se fue desdibujando para quedar en la condición de “localidad dormitorio”, ocupada por miles de personas que trabajan en Pereira y otros municipios, y que no tienen querencia con su territorio y no consumen (porque casi nunca encuentran) servicios y productos en su hábitat, lo cual genera una fuga de capital que termina no contribuyendo a la reinversión, a la generación local de empleo y al pago de impuestos que son la base para financiar las obras que son necesarias en términos de desarrollo social y aumento de la cantidad y calidad de los bienes públicos.

Este coctel de malas noticias, se complementa con la ausencia casi absoluta de gobernantes locales con visión de largo plazo y propuestas audaces para buscarle salidas viables y costeables a los problemas descritos. A lo que se han dedicado la mayoría de los alcaldes, es a atomizar el presupuesto en pequeños proyectos, todos aislados, que no generan impactos en indicadores sustanciales como la disminución de la pobreza y el desempleo, o el incremento de los indicadores de calidad de vida, o la ampliación de la cobertura y la calidad de la educación, o el fácil acceso al sistema de salud, o la equidad de género, o el respeto por los derechos de las minorías, o la prevención de la violencia contra la mujer, o el control de la inseguridad, o la protección de la niñez, la juventud y la ancianidad, para sólo mencionar algunos.

Lo que ha imperado en la administración pública de Dosquebradas es una competencia a muerte por quién es el mayor promotor de asistencialismo. Quién aparece más veces con racimos de plátano y bolsas de mercaditos para entregárselos a unas familias empobrecidas que se contentan con estas dádivas, pero que no son sujetos de políticas públicas que les facilite escalar socialmente, saliendo de la trampa de la miseria y rompiendo los diques de la pobreza intergeneracional.

Lo ideal sería que hubiese en Dosquebradas un plan de desarrollo que incentivara el encuentro de la academia, la empresa, la comunidad y el gobierno, donde se aunaran los esfuerzos para buscar las salidas más adecuadas a los problemas, y se pudiera pasar de la acción reactiva a la gestión propositiva. Esta es una finalidad que se debe cumplir y que debe ser un objetivo básico del nuevo gobierno local.

miércoles, 8 de mayo de 2019

GALLO NO TIENE EL PODER ELECTORAL QUE MUCHOS DICEN QUE TIENE


Resultado de imagen para foto de votoEn una porción del Partido Liberal se asegura que Gallo tiene un poder electoral sin parangón en la historia reciente de Pereira y que eso será suficiente para hacer que su prohijado, Carlos Maya, sea su sucesor en Pereira. ¿Será cierto?

Juan Pablo Gallo es un alcalde popular y cuenta con una buena imagen construida con base en su histrionismo.

El mito de su poder electoral ha calado entre unos políticos ingenuos, que creen ciegamente lo que les dicen, pues no se ponen en la tarea de cotejar la realidad de los resultados de las elecciones. Si lo hicieran, aterrizarían de emergencia y despertarían del hechizo. Aquí les ayudamos con esa tarea.

Gallo ganó la alcaldía en unas elecciones donde el número de votos válidos pasó de 174.325 en 2011 a 202.469 en 2015. Esto significó un aumento de 28.144 nuevos votantes.

El actual alcalde recibió el respaldo oficial de la mayoría de los partidos y movimientos políticos en contienda, excepto Partido de la U, Cambio Radical y Mira, que acompañaron a Israel Londoño. Tampoco estuvo con él el Polo. El amplio respaldo a Gallo surgió de un movimiento de “Todos contra Soto”.

¿Cuántos de los votos que eligieron a Gallo estaban o no amarrados a un partido o movimiento político? ¿Cuántos votos fueron conquistados gracias a su imagen personal y su propuesta política?  Miremos las cuentas: Para el Concejo de Pereira, cuyas elecciones se realizaron el mismo día que las de Alcalde, los movimientos que terminaron respaldando a Gallo lograron 105.856 votos, en tanto el candidato sumó 126.708 votos. La diferencia fue de 20.852 votos.

Alguien podrá decir, entonces, que la mayoría de los nuevos votantes (28.144) en las elecciones de 2015 llegaron a las urnas porque apareció el nombre de Gallo y que ese es el denominado “voto independiente”. Parece que la ecuación no es así.

La coalición que acompañó al candidato Israel Londoño (contendor de Gallo) sumó en sus listas para Concejo de Pereira 68.598 votos, mientras el candidato logró 58.734 votos. Esto quiere decir que se deslizaron 9.864 sufragios de donde Londoño para donde Gallo.

Luego de estos cruces, quedan en el aire 10.988 votos que no votaron por las listas para Concejo de ninguno de los partidos en contienda, pero que sí aparecen sumados a Gallo. Y estos sí podría decirse que son votos logrados por el candidato gracias a su irrupción en la campaña.

Pero hasta aquí no se ha respondido íntegramente el interrogante sobre cuál es el verdadero poder electoral del alcalde Gallo. Y la respuesta se encuentra en la siguiente elección: la de Congreso de la República 2018.

El Partido Liberal venía de lograr 32.553 votos en su lista para Concejo de Pereira en 2015. Y en la lista para Cámara de Representantes en 2018 acumuló en Pereira 36.819 votos, o sea, un crecimiento de 4.266 votos en tres años en la misma circunscripción electoral, aunque en distintas corporaciones.

De otro lado, en las elecciones para Cámara de Representantes en 2018, el Partido Liberal obtuvo un aumento de 17.700 votos con respecto a 2014, cuando esta colectividad acumuló 19.119 votos para la Cámara.

Esta aritmética podría concluir que Gallo tiene un potencial electoral en Pereira cercano a los 17.000 votos y ello se comprobaría con lo siguiente: En 2014 el liberalismo no tenía alcaldía y el representante Diego Patiño, que logró una curul en la Cámara, obtuvo 11.865 votos. En 2018, con Gallo como alcalde, Patiño sumó 11.593 votos (cifra muy parecida a la de cuatro años antes), mientras que el aspirante Juan Carlos Reinales, patrocinado desde la Alcaldía, alcanzó 17.120 votos, un número casi igual que el ascenso de la votación liberal en esta corporación[1].

Este importante número de votos que presumiblemente tiene en su haber el alcalde Gallo en Pereira, representa alrededor del 18% de lo que necesita un candidato para ganar la alcaldía de la ciudad en octubre próximo, algo así como un piso de 95.000 votos. Y partiendo del hecho, poco probable, que todo el liberalismo respalde al candidato Maya, el aporte de este Partido no sería superior al 38% de los votos requeridos.

En conclusión, Juan Pablo Gallo es un elector importante, pero insuficiente para poner las mayorías, lo cual implica que deba hacer negociaciones muy onerosas, todas contra los recursos del fisco municipal, para conseguir el apoyo necesario para Carlos Maya, un candidato que parte en la carrera hacia la Alcaldía sin acabar de convencer a sus propios correligionarios y con números en rojo en las preferencias electorales, según las encuestas.



[1] NO se hace el análisis para los votos que obtuvo Carlos Humberto Isaza, candidato inicial del alcalde Gallo para el Senado, porque en la recta final de la campaña, la decisión fue dividir los respaldos electorales con el conservador Sammy Meregh. Isaza al final obtuvo en Pereira 15.770 votos, la mayoría de los cuales fueron producto del trabajo del representante Diego Patiño Amariles.

martes, 23 de abril de 2019

MARIO MARÍN PUEDE AYUDAR A ENDEREZAR EL RUMBO DE DOSQUEBRADAS


Dosquebradas merece una mejor suerte de la que ha corrido en los últimos lustros, ante la aparición de una serie de alcaldes ineficientes, carentes de pensamiento estratégico e interesados, fundamentalmente, en las nimiedades de la politiquería, incluidas acciones de corrupción sorprendentes, que han permitido que crezcan las alforjas de muchos funcionarios públicos, que encontraron en las posiciones de gobierno el camino expedito para su jubilación.

Resultado de imagen para mario marin hincapieEste municipio se pensó para que fuera una potencia industrial, pero esos sueños de grandeza terminaron siendo una pesadilla. Dosquebradas, que tiene sólo unas pocas industrias y un incipiente comercio, realmente es un dormitorio de Pereira. Esta localidad genera muy poco valor agregado a la economía.

En los últimos años, y debido a decisiones impositivas muy onerosas promovidas en Pereira por el dúo Gallo-Maya, los constructores migraron y fijaron su mirada en Dosquebradas, que con una planeación endeble, vio cómo su paisaje se llenó de edificios. El caos urbanístico allí es impresionante, así como el crecimiento demográfico; el aumento de los problemas de cobertura y calidad de los servicios públicos básicos; y el empeoramiento de los indicadores de movilidad debido a una deficitaria y pésima red vial.

Los dosquebradenses conocen la magnitud de los problemas que sufren, pero cuando tienen la oportunidad de actuar para cambiar la situación, no lo hacen, y eligen unos gobernantes sin experiencia, que se rodean de unos equipos de trabajo extremadamente débiles.

Se avecina otra jornada electoral para escoger alcalde y concejales. Sobre el tapete están una serie de nombres que no brindan garantías de un cambio profundo en las costumbres políticas; y otros intentan mostrarse haciendo anuncios grandilocuentes, pero inoficiosos. Incluso, existen aquellos que cuentan con el respaldo de quienes están en la cárcel, y algunos saben que la justicia se les está acercando demasiado y pueden terminar privados de la libertad.

Por eso suena refrescante la noticia que se ha venido ventilando en el mundillo político regional, en la que se anuncia la posibilidad que el diputado Mario Marín Hincapié acepte ser el candidato oficial del Partido Liberal para la Alcaldía de Dosquebradas. Con él, existe la oportunidad para cambiar la manera como se conducen los asuntos públicos en Dosquebradas, o sea, dándole mayor transparencia al manejo de los recursos e introduciendo la planeación como elemento central de la gestión administrativa.

La sola especulación sobre el nombre de Mario Marín, ha despertado el interés de sectores empresariales, de líderes sociales y de organizaciones comunitarias, que conocen desde hace casi tres décadas, el desempeño de este político que se destaca por su defensa del medio ambiente y la promoción del deporte.


lunes, 15 de abril de 2019

CANDIDATOS QUE SON ANIMALISTAS POR CONVENIENCIA


Resultado de imagen para perros en adopciónHay una corriente de opinión muy poderosa y bastante activa en las redes sociales, que defiende con ahínco los derechos de los animales, y destaca profusamente a quienes desde el frente político son cercanos a sus posiciones.

Esta nueva realidad ha hecho que candidatos a alcaldías y gobernaciones, hayan cambiado el perfil de sus redes sociales y ahora posen orgullosos con sus mascotas o con mascotas prestadas.

En las fotos de una gran cantidad de candidatos, ellos aparecen acariciando perritos, cuando hasta hace poco tiempo el abrazo era para la líder del barrio. Ahora se les ve cargando un gatico, que reemplaza la tradicional gráfica del candidato alzando a una niñita.

Esa cercanía con los movimientos animalistas da sus frutos. En Pereira un expresentante a la Cámara del Partido Conservador se lanzó a la alcaldía defendiendo los derechos de los “amiguitos de cuatro patas” y en los barrios nadie se acuerda de su nombre, sino de las fotos en las que aparece rodeado de perros. El año pasado, en las elecciones para Congreso se inscribieron 12 candidatos con propuestas animalistas.

¿Qué tan sincera es esta actitud de los candidatos? La mayoría ha aprovechado el furor del tema para aparecer como defensores de los animales. Pero normalmente no han tenido contacto anterior con las luchas que se han librado para que la legislación reconozca los derechos de estos seres sintientes y se castigue a quienes cometen abusos con ellos, aunque siguen siendo bienes muebles de acuerdo con la legislación colombiana y las sentencias de la Corte Constitucional.

Se reconoce, sin embargo, que sí hay algunos líderes políticos que han librado continuas luchas por el derecho animal y por la defensa del ambiente, y gracias a ello han obtenido el reconocimiento político y el apoyo electoral.

Estudios sobre intención de voto para las elecciones presidenciales de 2018, indicaron que un porcentaje significativo de personas definían su sufragio en virtud de la posición que tuvieran los candidatos sobre la protección animal. Y muy seguramente, en las elecciones locales de 2018 ocurrirá lo mismo. Esto explica el repentino interés de muchos aspirantes por posar con perros y gatos.

En los debates públicos, sin duda habrá preguntas sobre si alguien está en favor de las corridas de toros, o defienden las peleas de gallo como un valor cultural, o acepta que haya carretas movidas por caballos, o permite la reproducción de perros con fines comerciales.

En los programas de gobierno de los candidatos a alcaldías y gobernaciones deberá aparecer el tema del bienestar animal y quien sea más creíble, logrará captar ese importante porcentaje de votantes que aman sus mascotas y aspiran a que haya una inversión pública adecuada en políticas de protección animal.

jueves, 11 de abril de 2019

LA IGNORANCIA DE MAYA VS. LA VISIÓN DE DUQUE TORRES


La imagen puede contener: 1 persona, sonriendoParece increíble que alguien que aspira a gobernar a Pereira, como el contador Carlos Maya, esté añorando tan profundamente la permanencia de la galería en pleno centro de la ciudad (según declaraciones dadas al periódico El Diario) y se sienta orgulloso de haber liderado desde el Concejo un proceso para frenar, hace veinte años, la semipeatonalización de las carreras séptima y octava entre las calles 14 a 24.

Maya no entiende la dimensión que tuvo para la ciudad el modelo de planeación adoptado por el entonces alcalde Luis Alberto Duque Torres, a quien agobió con su oposición política, ni logra sopesar la trascendencia de haber abierto espacios para la renovación del centro de Pereira.

En su ignorancia supina, el precandidato liberal Carlos Maya muy seguramente prefiere un estilo de gobierno que desdeña de la planeación urbana, como lo ha hecho el actual alcalde Juan Gallo, y cuestiona las acciones de quien ha sido el Alcalde más visionario de las últimas dos décadas.

Infortunadamente, la mayoría de los alcaldes que sucedieron a Duque, no comprendieron la magnitud de su legado y de manera muy tímida o despreciativa han recogido algunas iniciativas que él y su equipo de gobierno modelaron.

Si algún mandatario local se hubiera tomado el tiempo de estudiar con detalle los aportes consignados en Planeación Municipal y en la desaparecida Empresa de Desarrollo Urbano, muy seguramente el salto cualitativo de Pereira sería inmenso y nuestro ritmo de crecimiento nos tendría jugando en las ligas mayores de la nación.

Pero el desastre que ha significado la elección de alcaldes como Enrique Vásquez y Juan Gallo, para sólo mencionar dos, en la construcción de una ciudad integral, moderna y sostenible, ha hecho que grandes ideas planteadas por Duque y su gente, sigan durmiendo, entre polillas, el sueño de los justos.

Y para desgracia de Pereira, existe la posibilidad de que Carlos Maya, un prohijado de Gallo, sea elegido alcalde para un periodo de cuatro años que, sin duda, será calamitoso a juzgar por las concepciones que tiene sobre lo que significa planear con visión de largo plazo y por sus añoranzas de una galería maloliente e insegura a tres cuadras del palacio municipal.

Con Maya en el gobierno, se perderá la contribución técnica de Luis Alberto Duque y se consolidará mucho más el pobre espectáculo de una plaza de Bolívar convertida en una gran galería.

miércoles, 10 de abril de 2019

ALARMA EN EL LIBERALISMO DE PEREIRA POR BAJA ACEPTACIÓN DE CARLOS MAYA PARA LA ALCALDÍA


Imagen relacionadaDesconcierto causó al interior del liberalismo el resultado de la primera encuesta realizada sobre preferencias electorales para la Alcaldía de Pereira.

Días atrás, se aseguraba en la huestes rojas que gracias a la alta imagen del alcalde Gallo, (que unos la ponen en el 89% y que en encuestas técnicamente realizadas le dan el 57%) su candidato, el contador Carlos Maya, tendría un amplio triunfo en esta encuesta pagada por CM& y realizada por el Centro Nacional de Consultoría.

El resultado, sin embargo, fue bastante negativo para quien fuera Secretario de Hacienda de la Alcaldía hasta poco menos de un año. Sólo el 12% contestó que votaría por él en las elecciones para Alcalde, un porcentaje bajísimo si se tiene en cuenta que el gobierno local le ha puesto a disposición toda su maquinaria política y que la contratación de personal ha estado condicionada al respaldo hacia Carlos Maya.

Maya viene tramitando su aspiración desde agosto de 2018. Durante todo este tiempo logró el respaldo, según publicación de El Diario de “los cuatro concejales liberales, dos de los tres diputados rojos, 12 de los 19 integrantes del directorio municipal liberal y 38 de los 44 comuneros que representan esta colectividad. Así mismo lo respaldan 15 de los actuales 19 concejales de Pereira, incluidos los cuatro del partido de la U, y seis de los doce diputados”.

Con tan impresionante respaldo político, en el Partido Liberal se daba por descontado que Maya tomaría una distancia apreciable frente al resto de aspirantes a la Alcaldía. Pero la realidad es otra. Mauricio Salazar, exrepresentante a la Cámara por el Partido Conservador y quien ahora recoge firmas, tiene la mayor aceptación electoral con el 13%; en tanto el líder de la oposición al alcalde Gallo, el concejal Carlos Alfredo Crosthwaite, sorprende con un 8%.

La pregunta que se hacen al interior del Partido Liberal es si Maya podrá crecer y mostrarse como un candidato fuerte. Y la respuesta no es tan alentadora para él. Primero, porque las bases de un sector liberal adepto a Diego Patiño no lo respaldarán, así el Representante quiera, debido a que han sido maltratados por el alcalde que ayudaron a elegir hace cuatro años. Segundo, porque la imagen del alcalde Gallo empieza a perder brillo, debido a que le están cuestionando seriamente la calidad de los resultados de su gobierno. Tercero, porque centenares de funcionarios públicos han socializado el pésimo comportamiento personal de Maya como jefe, lo que genera sobre él un completo rechazo. Cuarto, porque Maya no produce ningún tipo de empatía personal, aspecto básico para un político en campaña. Quinto, porque todos los que podrían estar en la campaña de este exfuncionario, ya están y es poco probable que lleguen nuevos adherentes.

sábado, 6 de abril de 2019

LOS PEREIRANOS ESTÁN VIVIENDO CON MIEDO POR LA ALTA INSEGURIDAD


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Los asaltos a las propiedades en Pereira van en crecimiento. Pero muy pocos de esos hechos son presentados públicamente. La Policía no los reporta e incluso algunas familias no denuncian.
Los delincuentes entran a la fuerza a condominios, edificios residenciales, oficinas, restaurantes y buses. La mayoría de las veces los atracadores sólo amedrantan con sus armas y atan a sus víctimas a camas o asientos. Hay casos en los que a las personas las golpean brutalmente. Y en algunas ocasiones, pocas, por cierto, las asesinan.

En las calles pereiranas la situación es terrorífica. Los vidrios de los carros son rotos y los conductores robados. El hurto de celulares en pan de cada día. Las esquinas de las calles están llenas de indigentes. Los peatones son abordados sorpresivamente por jóvenes para exigirles dinero. El espacio público está invadido. Hay zonas vedadas para la movilidad. Y en los noticieros se escucha a líderes sociales asegurar que las bandas criminales han trazado líneas invisibles para controlar el microtráfico en los barrios.

Frente a un panorama tan aterrador, paradójicamente las autoridades de policía y el alcalde Juan Pablo Gallo, sólo atinan a presentar unas cifras que pintan un panorama positivo en términos de seguridad; pero la realidad que se viven en las calles y la percepción que tienen las familias y los empresarios, es bien distinta: es de miedo y desazón.

En la Encuesta de Percepción Ciudadana (2018)[1], el 12% de las personas se sentían inseguras en su barrio, lo cual contrastaba con el 8% al momento de comenzar el gobierno de Gallo.
En la misma encuesta (EPC) el 18% de los pereiranos decían estar inseguros en la ciudad (2018), frente al 16% de 2015.

El 32% de las personas dijeron sentirse inseguras en los sitios de diversión. El 29% en los paraderos de transporte y en cercanía de los puentes.  El 26% en buses y busetas. Y el 15% en las zonas comerciales.

El 14% de los pereiranos fueron víctimas de delitos (2018). Sólo el 49% denunció los hechos. Los ciudadanos de los estratos 3 y 4 fueron los más afectados. Cuando Gallo empezó su gobierno este índice era del 11%.

Como se nota, los indicadores revelan que la percepción ciudadana es de una inseguridad creciente. Pero lo más grave, es que no se evidencian acciones gubernamentales y policiales para frenar los hechos delincuenciales que crean inseguridad en Pereira.

miércoles, 27 de febrero de 2019

LAS MENTIRAS EN LA POLÍTICA A FLOR DE PIEL


Arrancó la campaña política en Colombia para escoger autoridades locales y con ella la estrategia de mentir para desprestigiar a los contendores políticos. Y esas mentiras traducidas en falsas acusaciones, que antes circulaban en panfletos que se introducían bajo las puertas de las casas en la oscuridad de la noche, ahora son compartidas a plena luz del día a través de las redes sociales.

El punto en común entre la vieja y la nueva estrategia de divulgar las mentiras, es que el responsable normalmente se esconde tras una identidad falsa o un anónimo y cuenta con la colaboración de “gente bien” que lo incentiva (económica y moralmente) a cometer su fechoría.

Con la divulgación masiva de las mentiras se produce un fenómeno impresionante: Se crea una realidad a partir de una falsedad, que se muestra tan creíble y convincente, que termina siendo “una verdad”, contra la cual es casi imposible luchar.

Y esas mentiras que se van convirtiendo en verdades, de las cuales habló hace casi 70 años Goebels, son las que marcan la agenda política del nuevo tiempo, lo cual implica que quien mejor las use, es quien más posibilidades tiene de triunfar.

Las mentiras corren a velocidades increíbles a través de las redes. En pocos minutos una noticia falsa hace parte de la realidad cotidiana y de los comentarios de miles de internautas, que sin ningún tipo de miramientos, le dan credibilidad y compran esas “verdades” virtuales que se convierten en temas de conversación y de reflexión en la vida real.

Los promotores de la manipulación de las redes sociales, han creado organizaciones muy poderosas para emitir esas mentiras. Sucede en la política internacional (Rusia y su intervención en las elecciones de Estados Unidos, 2017) y en la política local, donde se constituyen comunidades que insultan o defienden, según sea la necesidad, con el fin de proteger un individuo o una idea.

Las mentiras, exageraciones, acusaciones y tergiversaciones, caen en un campo abonado, compuesto por individuos de todos los estratos sociales, que no analizan, no comparan y no confrontan con la realidad. Es una tragedia para la convivencia social y para la construcción de comunidad. Y todo se debe a que gran parte de las redes sociales están compuestas por hordas de ignorantes, que ahora tienen la posibilidad de interactuar y desfogar todas sus frustraciones a través de unos canales que nadie controla y donde reina el caos informativo.

Dolorosamente, muchos proyectos políticos serios, responsables e inteligentes se frustran con una sola publicación llena de mentiras, que es acogida con alborozo por una comunidad que ama el chisme y se fascina con la desgracia de los demás.

La crítica responsable e ilustrada contribuye a la formación de una opinión informada y ayuda a la consolidación del debate democrático. No puede decirse lo mismo de una crítica manipulada y mentirosa, que es la que hoy manda en el debate político.

miércoles, 13 de febrero de 2019

LAS EXAGERACIONES DE UNOS PEREIRANOS


“El alcalde Gallo se va a victimizar con la sanción judicial que le podrían imponer y eso moverá las más profundas fibras de la sensibilidad pereirana y la gran mayoría de votantes saldrán en manada a rodear a su candidato para la Alcaldía en el mes de octubre, como un acto de desagravio y de demostración de fuerza”

Esto es lo que están pensando y diciendo algunos líderes políticos locales, quienes están expandiendo la tesis de que la sanción judicial a Gallo sería injusta. Aceptan que cometió una “pendejada” cuando era un concejal novato, que a sabiendas de que la Contraloría estaba investigándolo, votó en la elección del Contralor Municipal.

Esa “pendejada” es una falta gravísima, que le ha costado la credencial, en casos parecidos, a varios congresistas y decenas de concejales y diputados.

Luego de conocerse el fallo del Consejo de Estado que revive una acción judicial que llevó en primer instancia a la pérdida de investidura de Gallo, se ha creado una movilización de redes sociales para defender a Gallo, con la convicción de que todos esos trinos en Facebook harán que la Sección Primera del Consejo de Estado beneficie a Gallo con una norma jurídica inaplicable para su caso.

El argumento peregrino que están usando en las redes es que “Gallo es el mejor alcalde que ha tenido Pereira en toda su historia y que es injusto sancionarlo por una bobada”.

Estas afirmaciones exageradas han logrado el objetivo de movilizar a muchas personas en su apoyo, a pesar de que su gobierno, más allá de unas calles pavimentadas, es un desastre en términos técnicos y de transparencia.

Pensar que Gallo es la quintaesencia del gobernante más exitoso de la comarca, es un atentado contra la historia de los gobernantes locales como Valentin Deaza, Elias Restrepo, Néstor Gaviria Jaramillo, José Domingo Escobar, Emilio Vallejo, Mario Delgado Echeverry, Octavio Mejía, Fabio Alfonso López y Gustavo Orozco, sin olvidar nombres como Benjamín Ochoa y Fernando Jaramillo.

Todas estas personas y otras más que ocuparon el cargo de Alcalde, hicieron cosas increíbles por el desarrollo de Pereira. Y salir ahora a decir que la justicia no se puede meter con Gallo porque antes de él no ha habido nada igual, es una exageración y una tontería.

jueves, 7 de febrero de 2019

NO SE METAN CON GALLO, QUE LES VA MAL


Resultado de imagen para Juan pablo Gallo
Hace algunos días alguien muy cercano y a quien le tengo un gran cariño, me decía: “Tobón, no se metan con Gallo, que les va mal. Un hombre con el 92% de imagen favorable, los acaba. Y si un candidato a la Alcaldía lo cuestiona, la gente que apoya a Gallo va a salir a molerlo o molerla”.

Lo primero que me pareció exagerado, es creer que este alcalde pereirano tiene el 92% de imagen favorable en este momento. Y que haya quienes estén convencidos que ese nivel de favorabilidad va a seguir creciendo y llevarlo a la unanimidad. Aquí hay algo de falsedad en las cifras.

La estrategia de advertir sobre lo erróneo que podría resultar criticar al Alcalde, parece haber funcionado hasta el momento entre los sectores del centro y la derecha, que a pesar de todas las reservas que tienen sobre Gallo, no se han expresado públicamente, aunque sottovoce dicen cosas que harían avergonzar a Odebrecht.

 Sólo la izquierda y la centro izquierda, le han apuntado al alcalde Gallo, pero con poca puntería, baja contundencia, utilizando herramientas caducas y estrategias equivocadas.

Los tradicionales críticos de Gallo se han venido notando cansados y poco creíbles, a pesar de la gravedad de sus denuncias y la alta probabilidad de que lo que dicen sea cierto. La imagen del Alcalde no se ha resentido.

Pero la suerte de Gallo se va a poner a prueba en los próximos meses, cuando la campaña electoral afine y él se convierta en el centro de las críticas y las denuncias. Y las herramientas no serán las ruedas de prensa ni los boletines ni las desnutridas marchas de protesta. El campo de batalla serán las redes sociales, el mismo “corral” donde Gallo ha reinado hasta el momento.

Hay que recordar que el mundo virtual tiene la capacidad de crear estrellas, que se apagan con facilidad cuando en ese escenario se develan otras verdades y la gente siente que ha sido utilizada con espejismos.