lunes, 16 de mayo de 2016

MIGUEL URIBE CRUCIFICADO EN LAS REDES Y NADIE LO DEFIENDE

El sábado en la noche el periódico El Espectador publicó una noticia en la que denunciaba que la Secretaría de Gobierno de Bogotá culpó a Rosa Elvira Cely de su propia muerte. Los términos de la argumentación oficial ante una demanda interpuesta por la familia de Cely, no podían ser más indignantes. Una infamia de marca mayor.

Luego de 11 horas de publicada la información, y ante una impresionante avalancha de críticas a través de las redes sociales, el alcalde Peñalosa emitió un comunicado indicando que se debía rectificar y revisar el concepto jurídico de la Secretaría de Gobierno.

La reacción del Alcalde de Bogotá fue bastante tardía y permitió que los indignados ciudadanos lo atacaran a través de todos los medios de comunicación, especialmente de Twitter.

Pero la peor parte la llevó Miguel Uribe Turbay, Secretario de Gobierno, quien reaccionó 18 horas después de haberse publicado la noticia, y 7 horas más tarde que su jefe el Alcalde le ordenara rectificar.

Los ataques contra Uribe Turbay fueron despiadados en las redes sociales. Los insultos se vinieron en cascada. Y la exigencia que más se le hizo fue que renunciara.

El Secretario de Gobierno dio cabida con la actuación de su equipo jurídico y su propia incapacidad para reaccionar a tiempo ante una noticia que indignó a la casi totalidad de ciudadanos, a que lo pusieran contra las cuerdas y lo crucificaran públicamente. Lo más impactante, es que nadie salió en su auxilio.

Uribe Turbay dijo que él no conocía el concepto y que la responsable de este tema ya había presentado su renuncia. La explicación exacerbó los ánimos. La gente no aceptó sus excusas, y le recordaron un tuit que él publicó a finales de 2015 en contra del entonces alcalde Petro: “El Alcalde traslada su responsabilidad de gobernar y culpa a terceros por sus desaciertos o poca gestión”.

Adicionalmente, la editora judicial de El Espectador, Diana Durán, le dio un mentís a las disculpas del Secretario de Gobierno sobre el presunto desconocimiento que tenía sobre el tema, y en twitter afirmó “Sr @MiguelUribeT: a su of. de prensa se le indicó con precisión de qué era el tema. No mienta en mi nombre, x favor”. El periódico comunicó desde el jueves pasado a la Secretaría de Gobierno que publicaría la información.


Este grave incidente afecta mucho más la imagen del alcalde Peñalosa, que en las últimas encuestas acumula una opinión negativa cercana al 60%. Deja muy mal parado a Miguel Uribe como ejecutivo. Y abre la discusión sobre la capacidad profesional, el sentido común y el humanismo de los funcionarios que están al servicio del Distrito.

martes, 2 de febrero de 2016

ME GUSTA LO QUE HACE GALLO

A mí me gusta lo que está pasando en el gobierno de Pereira. Al frente de la administración hay un Alcalde que toma decisiones, la mayoría de ellas sencillas, que son el resultado de aplicar el sentido común, y que están generando cambios y respuestas positivas en la percepción de la opinión pública.

El alcalde Juan Pablo Gallo entendió que había que actuar rápido en temas críticos como la movilidad, la ocupación del espacio público, la excesiva contratación de prestación de servicios y los innecesarios gastos de funcionamiento. Lo está haciendo y ya se tienen algunos resultados positivos.

Obviamente, es muy prematuro exigirle al alcalde Gallo que solucione los gravísimos problemas que se generaron en el gobierno del Partido de la U. Pero ya comenzó a andar por el sendero correcto.

Este sendero, empero, está lleno de espinas y de muchos obstáculos. El primero de ellos relacionado con los recursos financieros, que tiene sus principales bemoles en un alto endeudamiento público, la suspensión provisional del cobro de valorización y la necesidad de continuar con la ejecución de las obras, y la falta de claridad de cómo se utilizaron los dineros del Instituto Financiero de Pereira, especialmente los procedentes de la venta de la Telefónica.

Los ciudadanos deben entender que el Alcalde de Pereira está haciendo los mejores esfuerzos, para solucionar gravísimos problemas que impidieron durante varios años que la ciudad pudiera presentar un más rápido desarrollo.

Es necesario darle tiempo suficiente al alcalde Juan Pablo Gallo para que pueda poner la casa en orden e iniciar la ejecución de sus proyectos, esos que marcarán el comienzo del cambio en Pereira.


--

ME GUSTA el nombramiento de Gloria Inés Acevedo como Secretaria de Planeación de Pereira y de Johnnier Cardona como Subsecretario. En mejores manos no podía estar esa dependencia. 

viernes, 8 de enero de 2016

¿TODO LO QUE SE DIGA FRENTE A UN PERIODISTA DEBE SER PUBLICADO?

Un periodista ingresó al despacho del alcalde de Pereira en diciembre pasado para gestionar un problema de pagos relacionados con la publicidad que le autorizaron. Y se encontró con un mandatario sólo, desesperado, acongojado e iracundo, que ante la queja del comunicador, descargó toda su furia con palabras de gruesísimo calibre contra sus colaboradores.

El periodista, que llegó al despacho del alcalde de Pereira, Enrique Vásquez, en busca de la solución a un problema personal, no tuvo empachó alguno en recoger la furia del funcionario, transcribirla con total precisión y hacerla pública en su periódico digital.

La actitud del comunicador es abiertamente antiética, porque no le advirtió al funcionario que lo que allí se dijera, en esa reunión de tipo personal, sería publicado.

Por esa falta de rigor periodístico, es que se leen en el libelo una serie de párrafos que bien podrían haber sido grabados en la central de abastos o en una penitenciaria. Y que, sin duda, no los hubiera pronunciado el Alcalde en una entrevista formal. Como debe ser.

La publicación realizada por el portal digital El Comunal, además de ser de pésimo gusto, deja una pregunta, que bien merece ser el centro de un debate ético entre los periodistas pereiranos: ¿Todo lo que se diga delante de un periodista debe ser publicado?


Es evidente que muchos periodistas no saben diferenciar la línea que marca su actividad profesional con las relaciones interpersonales o sus propios intereses.

viernes, 1 de enero de 2016

GALLO Y LAS EXPECTATIVAS DE LOS PEREIRANOS

Pereira es una ciudad importante, sin ninguna duda, que ha tenido la mala suerte de haber elegido gobernantes ineficientes, que retrasaron el crecimiento económico y afectaron gravemente el desarrollo social.

Pero como ningún mal es eterno, nuevos aires empezaron a soplar sobre la ciudad capital de Risaralda.

El economista Juan Pablo Gallo empezó a despachar como Alcalde de Pereira, luego de haber obtenido una votación histórica, que lo deja con la capacidad de maniobra suficiente para adelantar un gobierno incluyente y eficaz.

El Cambio que ofreció ha despertado la mayor expectativa que se recuerde entre los ciudadanos de Pereira, que padecieron años de ineficiencia e improvisación administrativa.

Los pereiranos esperan de su Alcalde que sea capaz de recuperar la gobernabilidad pública; demuestre que es posible liderar un gobierno sin corrupción; y trabaje por el bienestar de los más pobres.

Antes de finalizar su cargo, la vitoreada alcaldesa de Barranquilla, Elsa Noguera, hizo un balance muy pormenorizado de su gestión y de las grandes inversiones que realizó. Pero dejó una banderilla muy bien puesta en su exposición: “el consejo que les doy a los nuevos gobernantes, es que trabajen primordialmente por los derechos de las personas más pobres”.

Y esa frase cae como anillo al dedo para el caso de Pereira, que tiene indicadores preocupantes de pobreza, especialmente relacionados con el nivel de los ingresos de las familias, la calidad de la vivienda que ocupan, el acceso a la educación inicial de los niños, la nutrición que reciben y la atención en salud que se oferta.

Es evidente que el alcalde Gallo tiene preocupaciones mayúsculas sobre el estado de las finanzas públicas y ciertos contratos de obra pública. Pero su gestión debe estar orientada a liderar prioritariamente un proyecto de inclusión social, que tenga como propósito básico la lucha contra la pobreza, el hambre y la inequidad. Seguramente será así.

De otro lado, el equipo de gobierno que escogió ha sido bien recibido. Gran parte de él no tiene experiencia en asuntos de la administración pública, pero seguramente aprenderán rápido. Sin embargo, el problema del Cambio no radica en quienes figuren en la nómina oficial, sino qué modelo de gobierno se va implementar, qué proyectos que se van a ejecutar, qué alianzas se van a concretar, qué nivel de relacionamiento social se va a tener, y cuál será el nivel de eficiencia y gobernabilidad se va a alcanzar.

COMPLEMENTO. Me gustó muchísimo el nombramiento de Gloria Inés Acevedo Arias como Secretaria de Planeación de Pereira. Ella, con seguridad, le devolverá la importancia y la dignidad a este cargo. Su formación académica y su experiencia administrativa le van a permitir asistir técnicamente al Alcalde y liderar un excelente plan de desarrollo.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

¿QUÉ ES Y PARA QUE EL CAMBIO?


Han pasado cinco semanas desde el triunfo de Juan Pablo Gallo en la elección de Alcalde de Pereira. Su propuesta de Cambio fue acogida mayoritariamente por los electores pereiranos. Ganó sin atenuantes y con cifras históricas.

Los ciudadanos le dieron un mandato claro: Ejecute el Cambio. Pero ¿qué tipo de cambio se quiere? ¿En qué asuntos? ¿Para qué?

Lo primero que uno concluye cuando habla con los pereiranos, es que ese Cambio debe significar el fin de una larga y penosa jornada en la que la percepción de corrupción creció como espuma.

Otro aspecto que se deduce, es que se priorice de manera técnica la inversión pública y que el modelo de planeación esté pensado para el mediano y largo plazo, buscando que Pereira se convierta en una ciudad sostenible. Las improvisaciones de los últimos años le han significado a Pereira una gran pérdida de competitividad.

También es claro que hay un clamor para que el Cambio permita disminuir los pavorosos índices de violencia y las desalentadoras cifras de pobreza.

Recuperar el espacio público y mejorar la movilidad, son también temas que están en la agenda de quienes esperanzados y jubilosos respaldaron la propuesta de Cambio que hizo Gallo.

El nuevo Alcalde tendrá en sus manos una responsabilidad descomunal: recuperar la gobernabilidad en Pereira. Para ello debe acompañarse de gente capaz en la gestión administrativa; mantener el respaldo político que lo llevó a la Alcaldía; conservar el apoyo de la base ciudadana; mostrarse como un mandatario respetuoso, inteligente y transparente; y evitar, bajo cualquier circunstancia, convertir la institucionalidad en pequeños estanques de poder de los jefes políticos.


No es una tarea fácil, pero es posible. Todo depende del temple del Alcalde que eligieron los pereiranos.

lunes, 26 de octubre de 2015

GALLO PUEDE LIDERAR UN GOBIERNO HISTÓRICO EN PEREIRA

Juan Pablo Gallo puede convertirse en un fenómeno político y administrativo del mismo nivel que han logrado, por ejemplo, Aníbal Gaviria, Alex Char y Carlos Eduardo Correa. Es una persona joven, bien formada académicamente, alejada de los escándalos, hábil, cercana a la gente y con gran capacidad de trabajo.

Pero para llegar a ese punto que han logrado los mandatarios de Medellín, Barranquilla y Montería, se requiere más que buenos deseos. Es indispensable demostrar que es capaz de tomar decisiones por encima de los intereses locales de los grupos políticos e incluso de las presiones de organizaciones económicas que lo querrán cooptar. Pero obviamente trabajando mancomunadamente con ellos.

Gallo prometió el Cambio y por eso 126.000 pereiranos depositaron un voto de confianza en él, y derrotaron de paso, sin atenuantes, al Partido de la U, que resultó tan perjudicial para la ciudad durante doce años.

Ese Cambio los ciudadanos lo medirán, inicialmente, con la designación del equipo de gobierno, y en este sentido el alcalde Gallo tendrá que nombrar a los mejores, vivan o no en Pereira. Eso no importa. Los cargos oficiales no pueden seguir siendo ocupados por un grupo de funcionarios que ha demostrado total incapacidad para orientar a la ciudad.

Juan Pablo Gallo muy seguramente será capaz de definir un equipo de colaboradores de primer nivel, y en eso deberán ayudar todos los partidos y movimientos políticos que lo respaldan. Además, todos deben comprometerse con un plan de choque que en los primeros 100 días recupere la confianza ciudadana en el gobierno, a través de intervenciones en los temas de seguridad, movilidad y transparencia, que son los más sensibles.

De otro lado, el Plan de Desarrollo de Pereira debe ser una verdadera hoja de ruta, de mediano plazo, que le apunte ciertamente a los temas básicos, especialmente aquellos de tipo social y ambiental que dominarán la agenda pública y política en las próximas décadas y que están basados esencialmente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que tienen un capitulo muy importante en el Plan Nacional de Desarrollo.

Hay un ambiente muy favorable para que Gallo Maya sea un referente de buenas prácticas de gobierno en Colombia. Lo que se necesita es que actúe en esa dirección. Los ciudadanos sin duda lo apoyarán, si ven que sus propósitos son sinceros y positivos. 

domingo, 18 de octubre de 2015

UN VOTO POR EL CAMBIO EN PEREIRA

Los pereiranos no han ocultado su indignación con los resultados de los últimos tres gobiernos, en los que el Partido de la Unidad Nacional ha jugado un papel trascendental, especialmente el senador Carlos Enrique Soto, quien ya recibió un aviso perentorio de los ciudadanos locales en las elecciones de marzo pasado, pudiendo salvar apretadamente su curul gracias a votos de otras regiones.

Esa indignación se ha traducido, también, en un rechazo casi unánime contra la gestión del alcalde Enrique Vásquez, que acumula únicamente el apoyo del 18% de los ciudadanos. Además, todas las encuestas destacan que el exalcalde Israel Londoño, quien aspira nuevamente a llegar a esa posición por el partido de la U, no logra superar el 22% de intención de voto.

Es paradigmático que los habitantes de Pinares y Los Alamos estén pidiendo el mismo cambio que están clamando los residentes de Villa Santana y El Dorado. No es casual que la gente de Cuba y del Centro estén convencidas de que Pereira no puede seguir por el camino que el Partido de la U le ha impuesto durante doce largos años, tiempo durante el cual los indicadores de desarrollo humano, las cifras de crecimiento económico y los índices de progreso social, han tenido retrocesos reales que se evidencian en la pobreza, la miseria, el desempleo, la marginalidad, la inseguridad, el caos en la movilidad, la pérdida de espacio público, la ingobernabilidad y la percepción de un manejo inadecuado de la cosa pública.

Todos los análisis, todas las encuestas, todas las sensaciones y la mayoría de los propósitos apuntan a que Pereira votará por el Cambio, o sea, elegirá al liberal Juan Pablo Gallo como Alcalde de la ciudad, para que intente entre 2016 y 2019 recomponer el camino que destruyeron los alcaldes de la U. Tiene buenas ideas plasmadas en un programa de gobierno realizable, mensurable y ajustado a la realidad económica e institucional que vive Pereira. Además, podrá acudir, sin mayores problemas, a las instancias nacionales en busca de apoyo técnico y financiero para los proyectos nodales del desarrollo local.


En esa tarea de recuperar a Pereira del desastre en que la deja el Partido de la U, tendrá la compañía desde el Concejo de Jaime Duque García (L – 10), una joven figura del liberalismo, que se destaca por su compromiso con la ciudad, para lo cual se ha preparado técnica y académicamente. En él, la ciudad tiene una importante reserva para los próximos años, en el propósito de seguir afincando el cambio que tanto requerimos.

domingo, 26 de abril de 2015

PEREIRA BUSCA UN ALCALDE


Pereira requiere tener un Alcalde que sea capaz de reorientar su desarrollo social, económico y físico. Y lo requiere, porque la ciudad extravió su camino en medio de un manejo oscuro de los asuntos públicos, de la rebatiña política, del descreimiento social y de la ingobernabilidad.

La capital risaraldense ha asistido a una década perdida en la gestión pública, donde por fortuna la gestión empresarial privada suplió la incapacidad de los gobiernos para jalonar crecimiento, el cual, sin embargo, no ha sido equitativo, porque ha generado profundas brechas sociales que se traducen en más pobres, más desempleados, más marginados y más vulnerables.

Pereira, sin duda, no merece la suerte que la tiene hoy. Pero como la suerte la construyen los ciudadanos con sus decisiones políticas, existe en pocos meses la posibilidad de cambiarla, eligiendo una persona que sinceramente pretenda el bienestar social y no únicamente su provecho personal y el de su facción.

Muchos pereiranos, así me lo han manifestado, sienten envidia de Barranquilla, Montería, Medellín y Tunja, que han logrado construir, bajo el liderazgo de sus alcaldes, modelos de ciudad que han encontrado el camino de la sustentabilidad, la gobernabilidad y la eficiencia. Así lo reconocen tanto los estudios técnicos que evalúan los principales indicadores de desarrollo, como la opinión de los ciudadanos y sus líderes.

Sí es posible construir una ciudad que gire en torno a tres grandes ejes: la equidad y la inclusión social; la sustentabilidad; y el crecimiento económico y físico. Sobre esa triada es que las ciudades más exitosas del mundo han montado todo su andamiaje y ese ejemplo lo han seguido unas pocas urbes colombianas.

Derrotar la pobreza, generar empleo dignos, reducir los asentamientos críticos, privilegiar la educación de calidad, brindar salud oportuna, promover la seguridad alimentaria, crear planes de asistencia técnica y económica a los campesinos, crear canales de distribución eficientes, ejecutar políticas de hábitat, incluir a todos los grupos poblacionales, fortalecer la democracia participativa, incentivar la inversión privada, recuperar el espacio público y liderar proyectos ambientalmente sostenibles a nivel urbano y rural, depende más de la voluntad política, la capacidad de gestión y la integridad ética y profesional de los funcionarios, que de los recursos económicos, que siempre serán escasos.


Pereira puede tener un Alcalde del cual sus ciudadanos se sientan orgullosos, como en el pasado ocurrió con José Domingo Escobar que fue alcalde 4 años, Emilio Vallejo (2 años), Mario Jiménez Correa (2 años), Mario Delgado Echeverry (3 años), Enrique Millán (2 años), Juvenal Mejía (2 años), Fabio Alfonso López Salazar (7 años), Juan Guillermo Ángel (2 años), Gustavo Orozco Restrepo (4 años) y Octavio Mejía Marulanda (4 años). La gente sintió que estos, muy seguramente faltan otros nombres, fueron los grandes propulsores del desarrollo de Pereira. ¿Cuándo tendremos uno que se les parezca en sus ejecutorias, en su preparación y en su amor por la ciudad?

lunes, 22 de septiembre de 2014

Pereira requiere un gran acuerdo para la gobernabilidad


Los nombres de precandidatos a la Alcaldía de Pereira abundan. Todos los partidos y movimientos políticos están haciendo públicos sus ramilletes. Unos con mayor pedigrí que otros. Algunos con hojas de vida relucientes, otros con bastantes tachas, varios que tienen vuelo propio, y una mayoría que funge como correveídiles de sus jefes políticos.

Muy seguramente puede ocurrir que el elegido por los ciudadanos tendrá iguales o menores facultades para gobernar que el abogado Enrique Vásquez. Esto es doloroso, pero no tan grave como el resultado final que deberá asumir la ciudad y que se traducirá en un desmoronamiento de todos sus indicadores sociales y económicos.

Muy difícilmente Pereira será capaz de resistir un nuevo Alcalde sin la formación, ni el talento, ni el talante, ni la capacidad para dirigir los destinos de una urbe que durante los últimos siete años ha perdido espacio de liderazgo regional.

Pereira exhibe hoy indicadores bastante pobres en calidad educativa, coberturas en salud, nutrición infantil, equidad de género y seguridad ciudadana.

Son lamentables los resultados en materia de empleo, combate de la pobreza, sostenibilidad ambiental, disminución del hambre, explotación sexual y trata de personas.

Los pereiranos deberían preocuparse por concertar un gran pacto social que regrese a la ciudad por sus tradicionales senderos de progreso, y que garantice la necesaria gobernabilidad, para no tener que seguir viviendo la deshonra de liderar las peores situaciones del desarrollo humano y social.


Encontrar un buen Alcalde es importante, pero no suficiente. Se requieren un acuerdo sobre lo sustancial, para que Pereira vuelva a ser la capital del eje cafetero, título que perdió debido a la ineficiencia de los últimos dos gobiernos. 

sábado, 9 de agosto de 2014

Uribe no vio dos veces la paja en su propio ojo


El entonces primerizo presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, no pensó ni por un momento negarse a asistir a su propia posesión, a pesar de que sabía que una parte importante de sus votos habían sido conseguidos a punta de metralla y con dádivas de grupos paramilitares. Era tan evidente el delito electoral, que el entonces candidato liberal, Horacio Serpa, elevó una denuncia penal ante la Fiscalía, describiendo cada hecho y sobre la cual 12 años después no se sabe absolutamente nada.

Uribe Vélez, tampoco tuvo reparo en asistir a su segunda posesión, a pesar de que su elección fue marcada por un descarado manejo de los recursos públicos; una presión infame a las familias beneficiarias de la inversión social; y a la actividad proselitista abierta por parte de jefes paramilitares, que lograron conquistar una inmensa cantidad de votos, no sólo para la reelección, sino también para jefes políticos locales adeptos al uribismo, muchos de los cuales (no todos aun) están en la cárcel pagando sus penas.

Esas eran épocas en las que Uribe hablaba con el presidente Chávez Frias y lo ponía a interceder ante las FARC en pro de la liberación de secuestrados, pero también eran momentos en los que desesperadamente buscaba por debajo de la mesa acercamientos con los guerrilleros para iniciar diálogos de paz.

La transición entre uno y otro mandato, ponían a su actor principal en cuestión por una corrupción desvergonzada a todo nivel; por el uso criminal de las armas del Estado; y por un aislamiento del país en la diplomacia internacional.

Los grupos opositores al presidente Uribe (liberales y polistas) asistieron a los dos actos de posesión y escucharon sus discursos basados en guerra, con respeto democrático. No hubo desplantes ni pataletas durante la ceremonia, aunque sí críticas y reparos en el Congresosy ante la opinión pública, como se usa en las democracias.

Sin embargo, ocho años después de su última posesión presidencial, Uribe Vélez protagoniza un espectáculo bochornoso e irrespetuoso, al abandonar el recinto del Congreso y dejar constancia de que no asiste porque el de Santos es un gobierno ilegitimo y porque estará en la ceremonia el presidente Maduro.

Uribe, aprovechando los micrófonos y las cámaras que lo siguen para todos lados, lanzó acusaciones para deslegitimar a Santos, indicando que sus votos habían sido producto de la presión de la guerrilla, cuando en realidad el candidato Zuluaga ganó abrumadoramente precisamente en municipios y departamentos con alta presencia de las FARC. Habló de la Mermelada, la misma que ha beneficiado a todos los presidentes, incluido él (y de qué manera), para asegurarse el respaldo parlamentario. Manoteó diciendo que no quería ver en la plaza a Maduro, en un momento en que ya se sabía que no vendría y que enviaría en su reemplazo a un Ministro.

El senador Álvaro Uribe mostró que su odio hacia Santos, es apenas comparable con su irrespeto por la democracia colombiana, lo que lo lleva a tomar decisiones tan estúpidas y exóticas como la que adoptó el 7 de agosto, que lo van poniendo más rápidamente en el sitio que la historia está construyendo para él, y que no es otro que el ocupan los Sátrapas.


AÑADIDO. El senador Uribe no hizo falta en la posesión presidencial. Su sitio en la Plaza fue ocupado con toda dignidad por doña Mechas, que se llevó todas las miradas.

jueves, 22 de mayo de 2014

MUCHO MEJOR SANTOS


No voté por Santos en las elecciones pasadas, porque representaba una tendencia política adicta a la deslegitimación institucional, al culto a la personalidad y a la violación de los principios básicos de la convivencia democrática.

Sin embargo, Santos se desmarcó rápidamente de esos antivalores y prefirió la defensa y el fortalecimiento de las instituciones. En esencia, el Presidente ha venido aplicando un modelo que dignifica su cargo y respeta el disenso.

Hay muchas cosas que se pueden discutir sobre la eficiencia y la pertinencia del gobierno, como haber continuado con los cupos indicativos en favor de los congresistas, que fueron usados en los gobiernos de Pastrana y Uribe, y especialmente por este último para corromper la voluntad política y lograr su reelección. No se puede estar de acuerdo con la recentralización del país, que se ha sentido con especial fuerza en los últimos 11 años y que Santos no ha hecho lo necesario para impedir que las regiones sean más autónomas y no dependan tanto de la opinión de la burocracia bogotana.

Pero estos y otros temas no logran ensombrecer los excelentes resultados logrados por Santos en la política internacional, logrando que Colombia sea vista con respeto y consideración. La apertura de nuevos mercados comerciales, el ascenso de las exportaciones, la eliminación de visados y la entrada de capitales foráneos productivos, son prueba de un trabajo bien hecho, que infortunadamente en el periodo 2002 – 2010 fue un punto negativo que mucho le costó al país.

La buena marcha de la economía, la disminución de indicadores de pobreza, el aumento de las coberturas de salud y educación, la ampliación de la oferta de servicios públicos, las leyes sobre tierras y primer empleo, el reconocimiento a las víctimas del conflicto, la promoción de los derechos humanos,  el respeto a la oposición y la no criminalización de la protesta, son elementos que hablan bien del gobierno Santos.

Pero por sobre todo, el Presidente merece el voto de confianza de los ciudadanos para continuar en el cargo, por su destacado papel en favor de la consecución de la paz, el derecho constitucional más importante y que él ha sabido conducir con la mayor cautela y con excelentes resultados prácticos.

Colombia en paz es un argumento más que suficiente para reelegir a Santos y cerrarle el paso a quienes pretenden una guerra eterna y promueven el miedo como arma política. En esta ocasión mi voto es por Santos, ya que está en la orilla que defiende la democracia.

lunes, 24 de marzo de 2014

Colombia reduce la pobreza, pero todavía falta mucho

Colombia tiene en la actualidad 14.5 millones de personas atrapadas en la pobreza y de estos 4.3 millones en la pobreza extrema. En la última década el país ha disminuido en un 38% sus niveles de pobreza y en 49% la pobreza extrema, gracias a inversiones sociales basadas en los subsidios a través de programas como las redes Unidos y Juntos y la iniciativa de Familias en Acción.
 
Aunque los avances han sido muy importantes, el país requiere mejorar sus estrategias de lucha contra la pobreza, para que quienes superen esta condición no vuelvan a caer en ella. Los modelos de acción tienen que ser sostenibles económica, financiera y socialmente. Y los programas deben depender cada vez menos de los subsidios condicionados.
 
Las ciudades con mejores niveles de pobreza extrema son Bucaramanga (1.2%) y Bogotá (1.6%). En este ítem los peores resultados son los de Cúcuta (6.0%) y Montería (6.5%). El promedio nacional se ubica en 9.1% y el de las 13 áreas metropolitanas en 3%.
 
Con respecto a pobreza, Bogotá (10.2%) y Bucaramanga 10.3%) repiten con los mejores indicadores, mientras los resultados más malos se viven también en Cúcuta (31.3%) y Montería (34.8%). El promedio de todo el país fue en 2013 de 30.6%, en tanto el de las áreas metropolitanas se ubicó en 17.5%.
 
Doce de las trece ciudades metropolitanas disminuyeron los índices de pobreza entre 2012 y 2013. Los mejores resultados los consiguió Pasto al pasar de 36.8% a 30.5%, o sea, un mejoramiento en este indicador del 17% en un solo año. Le siguieron Ibagué (13%) y Bogotá (12%). La únicamente capital metropolitana que vio subir la pobreza fue Pereira con 10%.
 
En cuanto a la pobreza extrema, cuatro ciudades metropolitanas la aumentaron entre 2012 y 2013 Montería (3%), Manizales (8%), Cúcuta (18%) y Pereira (70%).
 
En Pereira se dispara la pobreza y la miseria
 
La situación de Pereira alertó a las autoridades nacionales. En un sólo año se desplomaron sus indicadores de pobreza y miseria, lo que está unido a la falta casi absoluta de gobernabilidad. El alcalde de esta capital, Enrique Vásquez (Partido de la U), ha sido calificado por las encuestas territoriales (Panel de Opinión y CM&) como el mandatario con menor favorabilidad en Colombia y con mayores cuestionamientos sobre los resultados de su gestión.
 
Lo anterior tiene otros dos ingredientes preocupantes. El primero, que Pereira ha mantenido un nivel de desempleo 40% superior al del país durante los últimos cuatro años, y que las remesas del exterior, que benefician a cerca del 35% de las familias pereiranas, han disminuido 30% desde 2010, coincidiendo con la crisis financiera de Europa, Estados Unidos y Venezuela.
 
Finalmente, uno de los barrios más críticos de Pereira, Villasantana, una invasión promovida por sectores conservadores hace cerca de tres décadas, y la cual se ha venido legalizando paulatinamente, concentra la mayor parte de la pobreza local, y de acuerdo con reportes de las autoridades y de los medios de comunicación, tiene el 70% de las bandas criminales que operan en esa ciudad, lo que ha disparado los índices de homicidios (34 por 100.000 habitantes). Cabe recordar que Pereira fue calificada como una de las 50 ciudades más violentas del mundo según la ONG Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

lunes, 10 de marzo de 2014

El poder liberal en los departamentos de Colombia

Santander, Cauca, Putumayo y San Andrés fueron departamentos donde  mayoritariamente ganó el Partido Liberal las elecciones para Senado.

En la Cámara de Representantes las mayorías liberales fueron en Magdalena, Chocó, Meta, Cauca, Casanare, Caquetá San Andrés y Amazonas.

En total, el liberalismo consiguió mantener las 17 posiciones en el Senado y sumó 39 escaños en la Cámara.

Otros resultados importantes para la Cámara se vivieron en Antioquia (4 curules), Bogotá (3), Valle (3) y Santander (2). En general el Partido Liberal obtuvo representación en esta Corporación en 27 departamentos y en Bogotá.

Los votos totales para Senado fueron 1.749.000, mientras que para Cámara alcanzaron 2.023.000. En Senado el liberalismo fue la cuarta fuerza electoral del país, en tanto fue la primera en Cámara.

El Partido de la U tiene en el Congreso 58 curules (21 en Senado y 37 en Cámara), El Partido Liberal posee 56 escaños (17 en senado y 39 en Cámara). Partido Conservador 46, Centro Democrático 31 y Cambio Radical 25.


Los partidos pertenecientes a la Unidad Nacional que respaldan la reelección del presidente Juan Manuel Santos, o sea, Partido Liberal, Cambio Radical y Partido de la U, tienen 92 de los 167 representantes a la Cámara y 47 de los 102 senadores. Sin embargo, se espera el ingreso de un amplio sector del Partido Conservador y de otras colectividades políticas a este propósito.